Los agricultores nuevamente amenazan con una huelga indefinida. Sucede que hasta ahora el Gobierno Central no ha cumplido con sus ofrecimientos, pese a la crisis en la que se encuentra la producción agrícola en las diversas provincias del departamento.
Los dirigentes de las diversas organizaciones agrarias de Huánuco, Ambo, Pachitea, Huamalíes y Leoncio Prado buscan unificar su lucha y establecer una única agenda agraria, con la intención de crear mayor presión al gobierno.
Han pasado cuatro meses del acuerdo con el Minagri y el Ministerio de Agricultura solo ha cumplido con el primer compromiso: comprar el excedente de la producción a un porcentaje de paperos. Sin embargo, la implementación de los créditos, compensaciones y plantas procesadoras sigue sin cumplirse.
No es de sorprender que los productores agrarios han perdido la confianza en el Gobierno Central. Sus carencias y limitaciones son brechas que se han ido profundizando en el tiempo, en comparación a las regiones vecinas que sí tienen mayor capacidad productiva, económica y social-organizacional.
Para los agricultores el tema primordial es la aprobación del banco agrario, pues fue exigido ayer por los dirigentes productores de papa en una reunión que sostuvieron con el director del Nacional de Articulación del Minagri, en el Senasa.
Se informó que el director se habría comprometido hablar con el ministro hoy mismo sobre la tan ansiada línea de crédito. Los dirigentes le dieron un plazo de 24 horas para que dé una respuesta.
Es muy probable que el Gobierno acepte el regreso del Banco Agrario debido a que el gobierno de Vizcarra está tratando evitar cualquier tipo de conflicto y optando por ceder a toda presión.



