Con el campeonato regresando a Europa y recuerdos frescos de la guerra todavía en las memorias de todos, la FIFA eligió organizar el Mundial en el país más neutral de todos: Suiza.
Hungría había barrido con todos en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, con un ataque extraordinario con Nandor Hidegutki y en el talento explosivo del capitán Ferenc Puskas y llegaba invicto.
Uruguay, que viajaró por primera vez a Europa, mantuvo a casi todas sus estrellas de 1950. Alemania Occidental, liderada por el talentoso Fritz Walter, también mantuvo a algunos jugadores del Mundial anterior. Tras vencer 4-1 a Turquía, se enfrentó a los poderosos magiares, que venían de golear 9-0 a Corea del Sur. Hungría goleó 8-3 a Alemania, que jugó, para muchos, el mejor fútbol visto hasta ese momento.
Uruguay, avanzó en su grupo tras batir 2-0 a Checoslovaquia y aplastar 7-0 a Escocia. Con Schiaffino y Varela repitiendo lo hecho en 1950, los ingleses también cayeron a manos de los uruguayos.
Brasil era un equipo en reconstrucción después del desastre de 1950. El partido de cuartos de final ante Hungría aparecía como promisorio. Pero nada del Jogo Bonito pudo verse. Dos brasileños y un húngaro fueron expulsados. La victoria fue para los magiares, con dos goles de Sandor Kocsis.
En semifinales, en un gran partido, los uruguayos consiguieron un tardío empate a través de Hohberg que obligó al tiempo extra. Y fue otra vez Kocsis quien le dio el triunfo a su equipo, por 4-2.
La final fue entre Hungría y Alemania, que después de jugar un partido de repechaje ante Turquía, avanzó con facilidad derrotando 2-0 a Yugoslavia y 1-0 a Austria, en las semifinales.
Era el momento de los alemanes, que lo supieron aprovechar a la perfección. A sólo seis minutos para el final, Rahn se quedó con el balón tras otra falla de la defensa y marcó el gol de la victoria desde el borde del área.
Alemania fue campeón y Hungría había desperdiciado su mejor chance para quedarse con un Mundial. Dos años después, Hungría colapsó tras la revolución y muchas de las estrellas de 1954 escaparon del bloque comunista. El fútbol húngaro no ha vuelto a ser el mismo desde entonces.




