Después de seis años de investigación concluyó uno de los procesos más emblemáticos de Huánuco: la jueza Mitzy Mazzini sentenció al exalcalde Jesús Giles, junto a sus cercanos funcionarios y a dos empresarios, a cuatro años de pena suspendida de libertad por el delito de colusión en el caso Megadiesel, además de tres años de inhabilitación para ejercer cargo público a Giles. Es la primera sentencia por un caso de corrupción que se dicta contra el exalcalde y actual candidato a la alcaldía de Huánuco.
La jueza señaló que “existe la certeza absoluta de la autoría y responsabilidad de los acusados en los hechos que configuran el delito de colusión en agravio de la MP-Hco., con la complicidad primaria de los empresarios”. Para muchos esta pena fue benévola debido a que la juez pudo haber aplicado la máxima sentencia.
Por otro lado, si bien es cierto Jesús Giles fue alcalde por ocho años la Municipalidad de Huánuco, se conocía que quien gobernaba desde la sombra era el otrora poderoso Cléver Zevallos. El teniente alcalde Zevallos destacaba por su actitud matonesca, soberbia y vulgar al tratar a las personas, especialmente al mismo exalcalde.
Se sabe que él nunca firmaba documentos, solo en raras excepciones, y se presume que era para no “dejar huella” de su responsabilidad o complicidad con los hechos irregulares que se le imputaban. Sin embargo, algunos de estos procesos todavía siguen vigentes, como la violenta toma del local de Cayhuayna, donde funcionaban los almacenes de los archivos de expedientes judiciales del Poder Judicial de Huánuco y que hasta la fecha no tiene sanción alguna, probablemente, esperando su caducidad.
No es el único. El señor Luis Picón tiene tres procesos en investigación preparatoria y una veintena de casos en investigación preliminar en el Ministerio Público, por los que, tal vez, en algún momento los fiscales realicen acusación.
La justicia en Huánuco ha dado un gran paso positivo para recuperar su credibilidad, pero el trabajo es arduo y falta hay mucho camino que continuar. Esperemos que la fiscalía haga lo propio.



