La liberación del quiosco, que fue decomisado en la plazuela Santo Domingo por una intervención de la Procuraduría Municipal, fue un error de la Gerencia de Desarrollo Económico de la Municipalidad, lo admitió el gerente Erick Ferruzzo Suárez.
Aclaró que esta decisión se tomó en cumplimiento de otras normas municipales que ordenan la devolución de los decomisos, como ocurre cotidianamente en tantos casos; pero en este caso acepta la crítica de que debería haber coordinado mejor para evitar erróneas interpretaciones.
Aclaró que su despacho solicitó el desalojo del referido quiosco, motivo por el cual no se puede pretender que él favoreció en modo alguno al conductor del quiosco para que retorne a instalarse al mismo lugar.
Señaló que antes de entregarle sus bienes, el conductor firmó un compromiso de que no volvería a instalarse en ese lugar; pero al incumplir con el compromiso se hace acreedor a otras sanciones.




