Monseñor Sardinas, un santo para Huánuco

La congregación religiosa franciscana de La Inmaculada Concepción y Azul Corporación bajo la dirección de Rubén Enzian, presentaron el documental sobre la vida y obra del monseñor Alfonso María De la Cruz Sardinas, como parte del proceso de beatificación y canonización que inició la congregación. María García, superiora general, refiere que el sueño más anhelado de la congregación y de la Iglesia peruana es tener en los altares como santo al Mons. Sardinas.

¿Quién fue monseñor Sardinas?
Fue uno de los grandes obispos de la Diócesis de Huánuco, su mayor preocupación fue extender el reino de Dios hacia los más necesitados. Sus principales virtudes fueron la fe, la esperanza y la caridad.
Alfonso María De la Cruz Sardinas nació en Huánuco el 30 de mayo de 1842. Hijo de don Manuel Sardinas (español) y de Manuela Zavala (huanuqueña), recibió la orden sacerdotal en Lima, y en 1875 pasó a formar parte del colegio misionero de Los Descalzos en la capital. Durante la guerra con Chile, encontrándose gravemente enfermo en una de sus misiones, prometió a la Virgen fundar una congregación en honor a La Inmaculada Concepción para la educación de las niñas pobres. Es así como el 6 de diciembre de 1833, junto a la Madre Clara del Corazón de María, fundan la Congregación de las Religiosas Franciscanas de La Inmaculada Concepción (FIC) en Lima.
En 1889, después de que el Congreso de la República lo promoviera como obispo de Huánuco y el Poder Ejecutivo otorgara el pase a las bulas pontificias de intuición, llega a nuestra ciudad, y el 11 de enero de 1891 es consagrado obispo de Huánuco por el monseñor Manuel Bandini, en la capilla del Carmen del Convento Los Descalzos en Lima.
El 26 de junio de 1902, murió en olor a santidad a la edad de 60 años. Sus restos se encuentran en la cripta de la nueva catedral de Huánuco y se le atribuyen muchas gracias obtenidas por su intercesión, además de tener fama de santo porque vivió heroicamente toda la virtud cristiana.

¿Cuándo se inicia su beatificación y canonización?
En el año de 1964 el monseñor Arbulú Pineda inicia el proceso de su beatificación y canonización. La Congregación de Religiosas Franciscanas retoma la causa de la beatificación y santificación en 2002, año en que se celebró los 100 años de la muerte del monseñor Alfonso. Se nombra al padre Luca de Rosa como postulador general a la causa de la beatificación y al padre Félix Sáenz como vicepostulador, quiénes realizan una investigación histórica de su vida y sus escritos presentando un expediente sencillo. En 2015 el cardenal Juan Luis Cipriani notifica a los fieles que se inicia el proceso de beatificación y canonización del siervo de Dios.
Irma Edquén, vicepostuladora de la causa de beatificación y canonización, menciona que este proceso es de trascendencia histórica y ayudará a acrecentar la fe del pueblo, así como la mejora del turismo en nuestra ciudad, además de ello explica detalladamente sobre este proceso.

¿En qué parte del
proceso de santificación se encuentra?
En cuanto a la parte documental para iniciar el proceso dado que es una causa histórica, se ha escrito una vida de él.
Para continuar el proceso el cardenal de Lima hará el pedido para obtener el Nula Hosta, que significa que no hay obstáculo para que prosiga la causa, ya con el Nula Hosta y los trabajos documentados en Lima se instaurará un tribunal. Una vez que tengamos el Nula Hosta de la Santa Sede, recién habría pasado la etapa preliminar y sería llamado oficialmente siervo de Dios. De ahí vendrá la declaración de venerable para que podamos honrarlo aquí en Huánuco, por lo que será candidato a beato y procederá su beatificación, y por último será declarado santo.
En Huánuco se ha forjado la historia de nuestro país, ¿por qué no la historia de un hombre que ha dedicado su vida a Dios y a los más necesitados? La fe persiste, el proceso continúa y la congregación trabaja para lograr este objetivo.