La FIFA solicitó al gobierno de México reportes detallados sobre las condiciones de seguridad en las sedes del Mundial 2026 —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— tras los disturbios y bloqueos registrados el 22 y 23 de febrero.
Los hechos se produjeron en el contexto de una ola de violencia vinculada al crimen organizado, lo que generó preocupación internacional. El organismo rector del fútbol pidió garantías para salvaguardar a selecciones, delegaciones y turistas durante el torneo.
México remitió informes explicando el contexto y las medidas adoptadas. Hasta el momento no existe un anuncio oficial sobre cambios de sede y la planificación del Mundial continúa sin modificaciones.




