Una gestante procedente del centro poblado de Utao fue sometida a una cesárea de emergencia la tarde del miércoles 18 de febrero, luego de permanecer —según la versión de sus familiares— cerca de 5 horas en espera en el Hospital Materno Infantil Carlos Showing Ferrari. El recién nacido, de acuerdo con el padre, nació sin signos vitales y fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional Hermilio Valdizán, donde permanece intubado.
Marcelina Bonifacio Cornelio relató que inició con dolores de parto alrededor de las 7:00 a.m. en Utao y que fue trasladada primero a Churubamba y luego, en ambulancia, al hospital ubicado en Amarilis. Según precisó, llegó aproximadamente a las 10:00 a.m., pero —indicó— le comunicaron que debía esperar hasta las 2:00 p.m. porque tenía cita programada para el día 16.
Ronald Resurrección Aguirre, padre del bebé, sostuvo que recién a las 2:00 p.m. comenzaron exámenes médicos y que la intervención quirúrgica no se realizó hasta las 4:30 p.m. del mismo 18 de febrero. “Nos dijeron que no había médicos para operación”, manifestó. El director del nosocomio, según refirió la familia, habría señalado previamente que la madre ingresó a las 6:00 p.m., versión que los padres rechazan.
Denuncia formal ante la fiscalía
Resurrección Aguirre informó que presentó una denuncia ante la Cuarta Fiscalía Provincial Penal Corporativa contra el médico Miguel Ángel Igualada Jiménez, a quien identifica como profesional que laboraba en el establecimiento. Según indicó, la denuncia fue interpuesta el mismo 18 de febrero, tras conocer el estado crítico del recién nacido.
De acuerdo con el padre, el bebé fue reanimado en sala de operaciones y trasladado al Hospital Hermilio Valdizán, donde permanece en UCI. Señaló que recibe informes médicos diariamente después de la 1:00 p.m. y que el menor se encuentra intubado, sin ingerir leche materna. “Nos dicen que está delicado y que le administran medicamentos para que no sienta dolor”, declaró.
La madre afirmó que cumplió con controles prenatales mensuales y sesiones de psicoprofilaxis durante los 9 meses de gestación. “Nunca me dijeron que tendría cesárea, siempre fue embarazo normal”, señaló. Según su testimonio, el cambio a intervención quirúrgica se decidió cuando, ya en el hospital, un médico advirtió que el bebé “no tenía dilatación”.
¿Qué versión dará el hospital?
Hasta el cierre de esta edición, el Hospital Materno Infantil Carlos Showing Ferrari no había emitido un pronunciamiento oficial sobre los hechos relatados por la familia. La discrepancia horaria —10:00 a.m. según los padres frente a 6:00 p.m. según lo que atribuyen al director— será uno de los puntos clave en la investigación fiscal.
Mientras tanto, la familia permanece en Huánuco. Resurrección Aguirre indicó que pernocta en una banca del hospital y que pueden ser contactados al número 904-753349 para cualquier apoyo. El caso, que involucra a dos establecimientos de salud y un traslado entre tres localidades —Utao, Churubamba y Amarilis—, queda ahora en manos del Ministerio Público, que deberá determinar si existió o no responsabilidad penal en la atención brindada el 18 de febrero.




