El canciller ruso Serguéi Lavrov confirmó que Rusia mantendrá y reforzará su apoyo a Cuba en el marco de la “defensa de la soberanía y la seguridad” de la isla, durante un encuentro oficial con su homólogo cubano Bruno Rodríguez, realizado en Moscú.
En sus declaraciones, Lavrov rechazó que el respaldo ruso represente una amenaza contra Estados Unidos o una provocación directa a sus intereses. Por el contrario, señaló que el verdadero factor desestabilizador en la región serían las presiones y sanciones impuestas desde Washington.
“Junto con la mayoría de los miembros de la comunidad internacional, instamos a Washington a que demuestre sentido común y un enfoque responsable, y se abstenga de sus planes de imponer un bloqueo militar naval”, manifestó el jefe de la diplomacia rusa.
La reunión ocurre en un contexto de alta tensión geopolítica y reconfiguración de alianzas, mientras Cuba atraviesa una crisis económica y energética prolongada. La visita de Rodríguez a Rusia, además, tiene como momento central un próximo encuentro con el presidente Vladímir Putin, considerado clave para el futuro inmediato de la cooperación bilateral.
Rodríguez llega a Moscú
El canciller cubano arribó en las últimas horas a territorio ruso como parte de una visita oficial que, según el Kremlin, tiene un significado estratégico en medio del actual panorama internacional.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, indicó que la cita entre Rodríguez y Putin será un punto culminante del viaje y remarcó que la reunión adquiere especial relevancia por la situación que atraviesa Cuba.
“La reunión tiene una importancia especial dados los difíciles momentos que está atravesando nuestra amistosa y hermana”, señaló Peskov, según declaraciones difundidas por EFE.
El encuentro evidencia un intento de reforzar la histórica alianza entre Moscú y La Habana, que se ha reactivado en los últimos años con acuerdos de cooperación en sectores clave como energía, comercio y seguridad.
“Inadmisibles”
Durante su pronunciamiento, Lavrov elevó el tono contra Estados Unidos y consideró inaceptables las políticas de presión aplicadas hacia Cuba, señalando que Washington debería optar por soluciones diplomáticas en lugar de amenazas o bloqueos.
El canciller ruso sostuvo que la administración estadounidense debería buscar caminos de entendimiento a través de la negociación y no mediante medidas que, según su postura, afectan la estabilidad de la región y violan normas internacionales.
Asimismo, denunció que Estados Unidos mantiene prácticas que implican “violación del derecho internacional”, lo que —según el Kremlin— constituye una amenaza real para la independencia de otros Estados.
Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez reafirmó la posición oficial de La Habana frente a la comunidad internacional, asegurando que su país está dispuesto a dialogar, pero bajo condiciones claras de respeto mutuo.
“Nosotros estaremos prestos siempre a un diálogo respetuoso en igualdad de condiciones con cualquier país”, declaró.
EE.UU. confirma contactos con Cuba
En paralelo a la reunión entre Rusia y Cuba, el Gobierno de Donald Trump confirmó el pasado 16 de febrero que el secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene conversaciones con autoridades cubanas en busca de un posible acuerdo.
El presidente estadounidense afirmó que actualmente se está hablando con Cuba, aunque volvió a lanzar críticas severas contra el régimen de la isla, calificándola como una “nación fallida”.
Trump también mencionó la crisis energética cubana, lamentando la falta de combustible, situación que —según dijo— estaría afectando incluso la operatividad aeroportuaria.
“Estoy muy interesado en la gente que está aquí, que fue tratada muy mal por (el régimen de) Castro y las autoridades; los han tratado horriblemente. Veremos cómo sale todo, pero estamos hablando”, señaló el mandatario republicano.
Mientras Washington explora posibles negociaciones y Moscú refuerza su respaldo a La Habana, Cuba vuelve a convertirse en un punto de tensión diplomática global, en medio de un tablero internacional cada vez más polarizado.




