La representante del albergue animalista “Cómplices al Rescate”, Selene Jovana Flores Alegre, denunció que su organización estaría siendo víctima de un presunto hostigamiento constante por parte del personal de la Municipalidad Distrital de Amarilis, situación que —según afirmó— estaría vinculada a un eventual desalojo del terreno donde funciona el refugio. De acuerdo con su versión, el albergue opera en Huayopampa, a orillas del río, y actualmente alberga 60 perros y 30 gatos, muchos de ellos rescatados de condiciones extremas de maltrato.
Flores indicó que el refugio funciona desde hace aproximadamente dos años, tras un caso de maltrato animal ocurrido en la Plaza de Armas de Huánuco, donde —según relató— una mujer mantenía animales amarrados y pedía dinero para continuar agrediéndolos. A partir de esa situación, señaló que un grupo de animalistas se organizó para rescatar animales y establecer un espacio permanente de atención. “Nos conocimos un grupo de animalistas y decidimos poner un albergue”, sostuvo durante la entrevista.
Según la entrevistada, el albergue se mantiene gracias a actividades pro fondos como polladas, rifas y eventos comunitarios, entre ellos el denominado “Patitatón”, desarrollado para recaudar recursos y continuar con la atención de los animales.
Flores señaló que de concretarse el desalojo las consecuencias serían letales, ya que manifestó que albergan a animales que sufre incapacidades y enfermedades, en ese sentido, los gastos veterinarios pueden alcanzar entre 200 y 300 soles diarios, debido a medicamentos, tratamientos, chequeos médicos y cirugías, además de la alimentación regular. También afirmó que las responsables del albergue se encontrarían endeudadas con veterinarias por la magnitud de los costos.
Hostigamiento municipal
El punto más delicado expuesto por la representante fue la denuncia de un presunto hostigamiento sistemático por parte de la Municipalidad de Amarilis. Flores sostuvo que desde hace un año el personal municipal acudiría de manera reiterada al albergue, sin aviso previo y sin entregar documentos que acrediten formalmente las inspecciones. Según su relato, los supervisores ingresarían al lugar sin dejar constancia de la visita ni cargo de recepción, situación que considera irregular.
En su testimonio, la entrevistada señaló que una supervisora se habría negado a identificarse y que habría mantenido una actitud confrontacional con integrantes del refugio. Además, denunció que el albergue estaría siendo objeto de presiones para abandonar el lugar, presuntamente por una disposición promovida desde la autoridad edil.
Sede edil albergaría a animales
Selene Flores advirtió que un eventual desalojo significaría dejar en situación crítica a decenas de animales rescatados, muchos de ellos con antecedentes de abuso, abandono o atropellos. Según explicó, el refugio no cuenta con un lugar alternativo inmediato para trasladar a los 90 animales que actualmente mantiene bajo cuidado. “No tenemos ningún lugar a dónde poder ir”, sostuvo.
En ese contexto, señaló que si la municipalidad concreta el desalojo, su organización se vería obligada a trasladar los perros a la sede edil, para que la autoridad asuma la responsabilidad de su manutención. Flores indicó que varios de los perros presentan discapacidad, lo que incrementa la necesidad de cuidados y tratamientos constantes.




