Rusia lanza ataque masivo con drones y misiles contra Ucrania horas antes de las negociaciones de paz

Rusia ejecutó un nuevo ataque masivo contra Ucrania en la antesala de una nueva ronda de negociaciones por la paz. Según informó la Fuerza Aérea ucraniana, las tropas rusas lanzaron cerca de 400 drones y 29 misiles, en una ofensiva dirigida principalmente contra la infraestructura energética del país.

Aunque la mayoría de proyectiles fueron interceptados, el ataque logró impactar 13 objetivos estratégicos, dejando un saldo de tres trabajadores del sector energético fallecidos, además de varios heridos.

El presidente ucraniano Volodímir Zelenski condenó la escalada nocturna y señaló que el bombardeo se desplegó sobre 12 regiones del país, con el objetivo de maximizar el daño civil y debilitar la resistencia del sistema eléctrico.

“Fue un ataque combinado, especialmente calculado para causar el mayor daño posible”, escribió Zelenski en la red social X, insistiendo en que la diplomacia solo puede avanzar si está respaldada por “la justicia”.

El ataque se produce a pocas horas de una nueva ronda de conversaciones que busca poner fin a casi cuatro años de conflicto armado. El encuentro, mediado por Estados Unidos, se desarrollará en Ginebra, Suiza, aunque hasta el momento los esfuerzos por alcanzar acuerdos concretos no han logrado avances sólidos.

Daños severos en Odesa

Las autoridades ucranianas advirtieron que el ataque estuvo enfocado en afectar el sistema energético nacional, un patrón que se ha repetido en las últimas semanas y que busca dejar sin servicios básicos a ciudades enteras en pleno invierno.

La compañía energética DTEK informó que la infraestructura que abastece la ciudad portuaria de Odesa, ubicada en el Mar Negro, sufrió daños de consideración.

“Las reparaciones tardarán mucho tiempo para restablecer el funcionamiento del equipo”, indicó la empresa a través de sus redes sociales.

El viceministro de Energía también reportó que un dron ruso atacó un vehículo que transportaba trabajadores de la planta térmica de Sloviansk, hecho que habría provocado parte de las víctimas mortales.

Zelenski, además, precisó que la ofensiva dejó un saldo adicional de heridos. “Lamentablemente, se han reportado 9 personas heridas, incluidos niños”, detalló el mandatario.

La destrucción de infraestructura crítica ha encendido las alarmas en el país, debido a que el impacto no solo afecta instalaciones técnicas, sino que golpea directamente la vida cotidiana de la población civil, en medio de una temporada marcada por temperaturas extremas.

Ciudades sin calefacción

Las consecuencias del ataque se extienden más allá del ámbito militar. La ofensiva rusa ha generado interrupciones energéticas que han dejado a numerosas ciudades sin calefacción, una situación especialmente crítica por el invierno.

La semana pasada, la agencia AFP reportó que el 30% de las escuelas en Kiev se vieron expuestas a temperaturas severas, con descensos que alcanzaron hasta -20°C.Según autoridades municipales, al menos 315 instituciones de educación infantil quedaron sin condiciones adecuadas para mantener un ambiente cálido para los menores.

Este escenario afecta directamente el retorno a clases. Solo en febrero, alrededor de 110.000 alumnos volvieron a las aulas tras las vacaciones, aunque un grupo de estudiantes continúa con modalidad remota ante la falta de calefacción.En este contexto, Ucrania enfrenta una nueva etapa de incertidumbre: mientras la comunidad internacional intenta reactivar el diálogo, los ataques a infraestructuras esenciales continúan debilitando la estabilidad del país y agravando la crisis humanitaria.