La presidenta de la Asociación de Vendedores y Productos Perecibles de Huánuco, Margarita Pérez Pozo, afirmó que, pese a que su organización se encuentra formalmente constituida desde el año 2004, hasta la fecha no cuentan con un permiso municipal definitivo que les permita vender en un espacio fijo, por lo que continúan trabajando de manera itinerante en diferentes puntos de la ciudad.
Según declaró en entrevista, la asociación cumple 21 años de creación, con inscripción en Registros Públicos y registro ante la Municipalidad Provincial de Huánuco, además de mencionar que cuentan con la Resolución de Alcaldía N.° 570-2024, emitida en el marco de su aniversario institucional. Sin embargo, sostuvo que esa formalización administrativa no se ha traducido en una autorización permanente para ejercer su actividad comercial.
“La municipalidad todavía no nos otorga un permiso legalmente”, manifestó Pérez Pozo, señalando que actualmente los comerciantes permanecen vendiendo solo entre 10 y 20 minutos en cada esquina, desplazándose constantemente para evitar intervenciones. De acuerdo con su versión, esta situación impide estabilidad laboral y limita el crecimiento de los asociados, quienes —según indicó— dependen exclusivamente de esta actividad para subsistir.
La dirigente señaló que los vendedores se encuentran distribuidos en distintas zonas como Parque Amarilis, Parque San Pedro y otras esquinas del contorno de la ciudad, comercializando frutas y productos de primera necesidad para la población.
60 integrantes
De acuerdo con la presidenta, la asociación está integrada por aproximadamente 60 socios, de los cuales 56 serían activos y 4 pasivos. Indicó que el número de integrantes ha variado con el tiempo debido a que algunos comerciantes dejaron el rubro por motivos personales, migración o por iniciar otros negocios.
En el marco de su aniversario, Pérez Pozo recordó que la asociación atravesó años difíciles, afirmando que en el pasado habrían enfrentado acciones de decomiso y restricciones para trabajar. Según manifestó, en anteriores gestiones municipales incluso habrían sufrido pérdidas materiales. “A veces hemos ido volteando los triciclos, malogrando nuestras frutas”, expresó, al señalar que las autoridades no les permitían vender con normalidad.
Si bien dichas declaraciones corresponden a su testimonio, la dirigente remarcó que actualmente continúan trabajando “día a día”, insistiendo en que buscan formalizarse plenamente mediante procedimientos legales y sin confrontación directa.
Pérez Pozo también expresó que dentro del grupo existen madres solteras y familias que dependen de esta actividad económica, señalando que para muchos vendedores representa el sustento principal del hogar. “Necesitamos una formalidad donde nosotros podemos trabajar”, indicó.
Cuestionamientos por limpieza
Consultada sobre la percepción ciudadana respecto al comercio ambulatorio, la presidenta reconoció que existe crítica debido al tema de la basura. No obstante, sostuvo que la acumulación de residuos no es responsabilidad exclusiva de su asociación. Según afirmó, otros negocios y comercios también generan desperdicios en la vía pública.
“Si usted fuera a la zona donde están los vendedores… no va a encontrar ningún tipo de basura”, manifestó, asegurando que los asociados realizan su trabajo con limpieza y entregan los desechos en los horarios establecidos cuando llega el recolector municipal.
La dirigente resaltó que los productos que venden son perecibles y de consumo masivo, como manzana, sandía, piña, papaya y melón, los cuales —según indicó— son “saludables” y de alta demanda. Incluso mencionó que en una jornada lograron vender “dos triciclos llenos” de sandías, aunque precisó que no contabilizaron el total exacto.
Asimismo, expresó su respaldo a la posibilidad de que se implemente un mercado formal de frutas en Huánuco. “Claro, estaría bien… nosotros no nos negamos cuando hay una formalidad”, sostuvo, añadiendo que si existiera un espacio adecuado, los comerciantes podrían dejar la venta itinerante y trabajar de manera ordenada y permanente.
En relación con la pandemia, Pérez Pozo indicó que la crisis sanitaria afectó severamente la venta de productos cortados como sandía y piña, ya que estaba prohibida la manipulación directa. Según dijo, en ese periodo sobrevivieron con apoyo de bonos estatales y ayuda familiar.
Finalmente, informó que el aniversario de la asociación se conmemora cada 4 de febrero, y que este año realizarán una reunión y compartir en su local ubicado en el jirón Aguilar 113, invitando al público a acercarse.




