Los recientes operativos multisectoriales ejecutados en Huánuco durante los primeros meses de 2026 han dejado al descubierto una serie de irregularidades administrativas y sanitarias en academias preuniversitarias y premilitares, piscinas públicas y establecimientos nocturnos. Así lo informó el gerente de Desarrollo Económico, Teófilo Loarte, quien detalló que las intervenciones realizadas en enero y febrero permitieron evidenciar incumplimientos significativos en normas de seguridad, licencias y control sanitario.
Narró que las inspecciones, desarrolladas de manera articulada entre la municipalidad, la Dirección Regional de Educación y la Dirección de Salud, revelaron que el 90% de las academias intervenidas no respetaba el aforo autorizado, llegando en algunos casos a operar con casi el doble de la capacidad permitida. Además, se detectó que entre dos y tres academias funcionaban sin licencia de funcionamiento vigente.
Según explicó el funcionario, las instituciones observadas recibieron un plazo de cinco días para regularizar su situación administrativa. Algunas lograron subsanar dentro del periodo establecido. También se identificaron observaciones vinculadas al certificado de Defensa Civil, documento clave para garantizar condiciones mínimas de seguridad en locales educativos.
Clausura de piscinas
Las acciones de fiscalización también alcanzaron a establecimientos recreativos. Aproximadamente 12 piscinas fueron clausuradas en Huánuco, Amarilis y Pillco Marca tras detectarse deficiencias relacionadas principalmente con problemas de salubridad y falta de control adecuado en los niveles de cloración del agua.
Uno de los casos más sensibles fue el de la Piscina San Pedro, que previamente había sido intervenida por la Fiscalía de Prevención del Delito. De acuerdo con Loarte, el establecimiento logró subsanar las observaciones en un plazo de dos días, permitiendo el levantamiento del acta de clausura dentro del marco legal.
No obstante, el elevado número de piscinas cerradas en un mismo periodo evidencia debilidades en el cumplimiento de estándares sanitarios básicos. Si bien la normativa otorga plazos de cinco días —y hasta 30 en casos de mayor gravedad— para corregir deficiencias, la rapidez con la que algunos locales retomaron operaciones podría generar debate sobre la rigurosidad y sostenibilidad de los controles aplicados.
Las autoridades han señalado que las intervenciones continuarán de manera periódica para garantizar que las condiciones sanitarias se mantengan en el tiempo y no respondan únicamente a la coyuntura de una inspección.
Bares y discotecas: 70% incumple horario
En el ámbito nocturno, la situación tampoco resulta alentadora. Según el gerente de Desarrollo Económico, el 70% de bares y establecimientos similares no respeta el horario establecido por ordenanza municipal, que fija el cierre a las 11:00 p.m. En la práctica, muchos locales continúan operando hasta las 2:00 a.m.
Las fiscalizaciones se realizan entre las 11:30 p.m. y la 1:00 a.m., en coordinación con la Policía Nacional, la Fiscalía Ambiental y juntas vecinales. Las intervenciones responden principalmente a denuncias por exceso de ruido, alteración del orden público y conflictos en exteriores.
Entre los problemas detectados figuran hechos de violencia, personas en estado de ebriedad en la vía pública y bodegas que habrían sido convertidas informalmente en bares, ampliando la oferta nocturna sin las autorizaciones correspondientes.
Las autoridades municipales sostienen que el trabajo articulado busca reducir riesgos y mejorar la convivencia ciudadana. Sin embargo, las cifras reveladas reflejan un desafío estructural en materia de fiscalización y cumplimiento normativo, especialmente en sectores donde confluyen actividad económica, seguridad pública y tranquilidad vecinal.
Los operativos, según adelantó Loarte, continuarán en las próximas semanas como parte de una estrategia integral orientada a fortalecer el orden administrativo y sanitario en la ciudad.




