Diez niñas escaparon del albergue “La Casa del Padre” desde 2022 y siguió operando con normalidad

Una alarmante cadena de fugas expone graves grietas en el sistema de protección. Diez niñas huyeron del albergue “La Casa del Padre”, vinculado a la congresista y pastora evangélica Milagros Jáuregui de Aguayo, entre los años 2022 y lo que va del 2026, según confirmó el director de Políticas de la Dirección General de Niñas, Niños y Adolescentes del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), Óscar Alva Arias.

De acuerdo con el funcionario, el registro de evasiones se distribuye así: tres fugas en 2022, dos en 2023, tres en 2024 y dos en el presente año. Pese a ello, el establecimiento continuó funcionando, mientras se acumulaban reportes policiales, supervisiones oficiales y observaciones administrativas.

La situación cobra mayor gravedad debido a que en el albergue fueron halladas 29 adolescentes víctimas de abuso sexual, además de siete bebés concebidos contra la voluntad de las menores, un hallazgo que encendió las alertas del Estado y que contradice el discurso de normalidad sostenido por la parlamentaria.

En medio de la polémica, Milagros Jáuregui utilizó sus redes sociales para rechazar las denuncias. Desde su cuenta de Facebook afirmó: “El hogar sigue funcionando, no lo pueden cerrar porque todo está en regla. Siguen engañando a la población”.

Con ese mensaje, la congresista intentó desacreditar un reportaje de investigación periodística que reveló hallazgos de los equipos de la Unidad de Protección Especial (UPE) del MIMP, encargados de fiscalizar el funcionamiento del centro.

Sin embargo, la información oficial recogida por el ministerio muestra un panorama distinto: la cantidad de menores halladas excedía ampliamente la capacidad autorizada, y las constantes fugas se convirtieron en un indicador crítico de riesgo dentro del recinto.

Según explicó Óscar Alva Arias, el MIMP había autorizado en 2024 que el albergue atienda únicamente a 12 adolescentes y 5 bebés, pero durante la inspección se halló una cifra muy superior.

“En nuestra última visita de supervisión se contabilizaron 36 menores. Es decir, 29 adolescentes y 7 niños”, declaró el funcionario, detallando que todas las adolescentes eran víctimas de abuso sexual.