Con 11 años, Mara Rubín lanza su segundo libro “La Ciudad de Mara” en Huánuco

Con solo 11 años, la huanuqueña Mara Rubín Luyo presentó su segundo libro “La Ciudad de Mara” en una ceremonia que reunió a docentes, estudiantes, escritores y representantes culturales. El acto se desarrolló en el Roosevelt School, institución que destacó su plan lector y cursos orientados al fortalecimiento del lenguaje, como el de riqueza lexical.
Durante el evento, la autora agradeció a su familia, a su colegio y a figuras que —según señaló— marcaron su camino literario, entre ellos el escritor Samuel Cardich Ampudia y representantes de la Asociación de Escritores de Huánuco. También expresó gratitud al padre Juan y a la prensa local por acompañar la presentación.
Mara recordó que en 2023 fue reconocida por el Ministerio de Cultura como la escritora más joven del Perú y que también recibió un reconocimiento del Congreso de la República, hechos que fueron mencionados como parte de su trayectoria temprana.
La autora explicó que su libro nace del “amor por la naturaleza” y construye una historia con personajes que buscan despertar conciencia ambiental. El relato presenta a pequeños animales mágicos —como el monito Ray y la conejita Nub— que sufren las consecuencias de la contaminación y deciden ir a la “Ciudad de Mara” para intentar cambiar esa realidad.
La idea central es contundente: los humanos no pueden escuchar a los animales, pero los niños sí, porque poseen un “corazón puro”. En esa alianza surge un grupo de “super amigos” que intenta salvar el planeta, mientras el libro también introduce otro tema: los problemas que enfrentan muchos niños y que los adultos no siempre perciben.
El escritor Samuel Cardich Ampudia destacó que la obra no se presenta como un libro solo para ilustrar o entretener, sino con una intención clara: educar y dejar una enseñanza social. Según afirmó, el texto promueve: Conservación de la naturaleza y responsabilidad ambiental, valores familiares y mejor trato entre padres e hijos, y lectura con propósito, acompañada de preguntas de comprensión lectora.
Cardich resaltó que este tipo de complemento —preguntas para comprender lo leído— no suele incorporarse en muchas publicaciones locales dirigidas a niños, por lo que consideró que el libro gana fuerza como herramienta educativa y de formación.