Allison Nixon, la “cazadora de hackers” al frente de la firma Unit 221B, ha sido blanco de graves amenazas de muerte desde abril de 2024. Esta experta, crucial en la detención de más de 25 ciberdelincuentes, expone el creciente peligro de la anárquica red juvenil “The Com”, cuyas actividades criminales se han multiplicado exponencialmente en la última década, generando miles de millones en pérdidas globales.
Según la investigación publicada por MIT Technology Review, la red “The Com”, compuesta principalmente por jóvenes en Norteamérica y Europa, ha evolucionado de ataques básicos de denegación de servicio (DDoS) a crímenes complejos como el secuestro de SIM, el robo de criptomonedas y la extorsión corporativa. Su impacto, que suma millones en daños a gigantes como AT&T y Microsoft, ya se compara con el de amenazas estatales como Rusia o China, pero sin sus limitaciones legales o morales, lo que la convierte en una fuerza criminal única y extremadamente peligrosa.
Allison Nixon: Blanco de amenazas por desarticular a más de 25 criminales en 13 años
Las amenazas directas contra Allison Nixon no fueron sutiles. En abril de 2024, individuos bajo los alias “Waifu” y “Judische”, términos con claras connotaciones ofensivas, comenzaron a publicar amenazas de muerte en Telegram y Discord. Un mensaje escalofriante decía: “Allison [sic] Nixon va a ser ‘collarizada’ con un neumático lleno de gasolina pronto”, haciendo referencia a una brutal forma de ejecución. Poco después, circularon imágenes generadas por IA de contenido sexual explícito de Nixon. Para ella, quien lleva más de 13 años rastreando a ciberdelincuentes y que incluso ha sido entrevistada en el popular programa *60 Minutes*, estas agresiones llegaron de forma inesperada. Si bien Waifu había estado en su radar por crímenes previos, no era su objetivo principal en ese momento. Sin embargo, estas amenazas personales marcaron un antes y un después, impulsando a Nixon a una nueva cruzada: desenmascarar a Waifu/Judische y a todos los responsables de los ataques.
¿Quiénes son “The Com” y por qué su influencia ya se compara con la de estados potencias?
“The Com”, o “La Comunidad” como a veces se autodenominan, es una red de hackers anárquicos, principalmente adolescentes y veinteañeros de Norteamérica y Europa de habla inglesa. Aunque muchos los subestiman como “un grupo de niños”, su impacto es brutal. Ryan Brogan, un agente especial del FBI que trabaja con Nixon desde 2011, afirma que ella ha ayudado a identificar y arrestar a más de 25 miembros. Este investigador anónimo sugiere que la amenaza de “The Com” es tan significativa como la de Rusia o China en el ámbito cibernético, con una diferencia clave: los estados tienen límites diplomáticos y legales, pero “The Com” no. Sus crímenes han evolucionado desde simples ataques DDoS que colapsaban sitios web, hasta complejos robos de criptomonedas, secuestros de SIM y extorsiones que han afectado a empresas de la talla de AT&T, Microsoft y Uber. Algunos de sus miembros, especialmente el subgrupo conocido como 764, han sido vinculados a actos aún más violentos, incluyendo tortura de animales, apuñalamientos e incluso tiroteos escolares, incitando a otros a cometer estos delitos.
La peligrosa evolución criminal de “The Com”: De la notoriedad a los millones de dólares desde 2018
La historia de “The Com” se remonta a “The Scene”, una comunidad de grupos “warez” dedicados a la piratería de juegos y música desde hace más de dos décadas. Nixon empezó a seguirles en 2011, cuando se centraban en robar cuentas de juegos y lanzar ataques DDoS por notoriedad. Sin embargo, alrededor de 2018, con el auge de las criptomonedas, el enfoque cambió drásticamente hacia el lucro financiero. La pandemia dos años después disparó su membresía, impulsada por el aislamiento social, la educación online y problemas económicos o de socialización. Células como Star Fraud, ShinyHunters, Scattered Spider y Lapsus$ han emergido, colaborando en crímenes que les han reportado millones de dólares.
¿Cómo una “mente un poco rara” se convirtió en la peor pesadilla de los hackers con más de 15 años de experiencia?
La trayectoria de Allison Nixon, quien por su apariencia reservada podría pasar por una adolescente, es tan inusual como efectiva. En 2011, trabajando en turnos nocturnos para la empresa de seguridad SecureWorks, Nixon anhelaba investigar amenazas. Mientras sus colegas se enfocaban en hackers patrocinados por estados, ella, con una curiosidad insaciable, buscó “foros de hackers” en Google. Encontró Hack Forums, un sitio donde, para su sorpresa, los ciberdelincuentes hablaban abiertamente de sus crímenes. Aunque sus compañeros lo desestimaron como un nido de “script kiddies” (hackers novatos), la desestimación de ellos solo alimentó su interés. Nixon descubrió que los hackers, creyendo que nadie los observaba, cometían errores de OPSEC (seguridad operacional), revelando detalles como su ciudad, escuela o empleos pasados, lo que le permitía desvelar sus identidades reales. “Mi cerebro está construido un poco raro, me gusta leer registros de chat y puedo vadear la basura”, confiesa, una habilidad que la hizo única.
El factor ego: La debilidad de los hackers que frustra millones en esquemas financieros y Allison Nixon capitaliza
Aunque los miembros de “The Com” han amasado millones de dólares en sus operaciones criminales, su éxito a menudo es fugaz debido a una poderosa debilidad: el ego desmedido. El mismo investigador anónimo explica que si bien hay ganancias financieras, el objetivo principal también es enviar un mensaje de que “pueden tocar a la gente que se cree intocable”. Nixon ha construido su carrera precisamente sobre esta vulnerabilidad. Explica que los esquemas financieros de los hackers frecuentemente se desmoronan por su necesidad de presumir y su deseo de dominar. Esta búsqueda de poder y reconocimiento los lleva a errores que Nixon, con su método meticuloso, aprovecha para unirlos a la justicia, demostrando que su ambición los convierte en su propia trampa.
Un punto de inflexión en 2013: El “swatting” de Brian Krebs que unió a los cazadores de hackers
La labor de Allison Nixon tomó un giro decisivo en 2013, cuando el periodista de ciberseguridad Brian Krebs, famoso por su seguimiento a ciberdelincuentes, fue víctima de un “swatting”. Este peligroso engaño implica reportar un crimen falso en la casa de alguien para que un equipo SWAT armado irrumpa. Nixon fue invitada a unirse a una docena de expertos de la comunidad de seguridad para identificar al perpetrador. Krebs le enviaba “piezas del rompecabezas” para investigar, y la colaboración fue crucial para exponer al culpable, que finalmente fue arrestado dos años después. Esa experiencia, culminando en una cena con Krebs y los demás investigadores, fue un momento revelador para Nixon. “Fue un momento increíble para mí. Pensé: wow, hay toda esta gente afín que solo quiere” resolver estos crímenes, afirmó, sintiéndose finalmente parte de una comunidad de cazadores.
¿Qué nos depara la incansable lucha de Allison Nixon contra un cibercrimen juvenil sin límites?
La renovada determinación de Allison Nixon de ir tras Waifu/Judische y sus cómplices abre un nuevo capítulo en la lucha contra “The Com”. Con una década de experiencia y la ayuda de agencias como el FBI, su capacidad para desmantelar estas redes es incomparable. Sin embargo, la naturaleza anárquica de “The Com”, su constante evolución y la juventud de sus miembros plantean preguntas complejas sobre cómo contener esta amenaza creciente. ¿Podrá Nixon, con su singular talento, poner fin a la impunidad de estos ciberdelincuentes o su acción solo desatará una guerra cibernética aún más violenta y personal? El desenlace de esta batalla tendrá implicaciones significativas para la seguridad digital en un mundo cada vez más interconectado, desde las calles de Huánuco hasta las grandes corporaciones globales.
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