INDECI lanza una alerta roja crucial por activación de quebradas en 15 regiones, incluyendo Huánuco, con lluvias intensas y descargas eléctricas que exigen máxima precaución en las próximas 24 horas.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), a través del COEN, ha emitido una alerta de riesgo muy alto por posibles activaciones de quebradas en 15 regiones del Perú para las próximas 24 horas, específicamente hasta la 1:00 p.m. de este lunes 16 de febrero de 2026.
Según la investigación publicada por Exitosa Noticias, esta advertencia se suma a un escenario ya complejo. Perú, con sus 28 microclimas y su geografía andina, es particularmente vulnerable a fenómenos hídricos extremos durante la temporada de lluvias, que se intensifica anualmente entre enero y abril.
15 Regiones Bajo Alerta Roja por Lluvias Extremas hasta el Lunes 16
La advertencia emitida por el INDECI es de “alerta roja”, el nivel más alto, indicando precipitaciones de extrema intensidad que podrían desencadenar la activación de quebradas. Esta situación crítica se proyecta en 15 regiones peruanas, abarcando desde la costa hasta la sierra. Específicamente, se incluyen Áncash, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Junín, Lambayeque, Lima, Moquegua, Pasco, Piura, Puno y Tacna. Según el Aviso N.º 045-2026 de Corto Plazo, el fenómeno podría extenderse hasta la 1:00 p.m. del lunes 16 de febrero de 2026. Además, se anticipa que estas lluvias, con un promedio de 40-50 mm por día en zonas altas, estarán acompañadas por descargas eléctricas y ráfagas de viento de hasta 30 kilómetros por hora, elevando el riesgo en unas 100 provincias. Los ciudadanos de Huánuco, especialmente en sus 9 provincias (Ambo, Dos de Mayo, Huacaybamba, Huamalíes, la propia Huánuco, Lauricocha, Marañón, Leoncio Pardo y Pachitea), deben estar en máxima alerta.
Más allá de las regiones, ¿qué implicaciones tiene la activación de quebradas para la vida diaria?
La activación de quebradas, también conocida como huaicos, es un fenómeno devastador que arrastra lodo, piedras y escombros, causando estragos incalculables. Las implicaciones para la vida diaria son directas y dramáticas: interrupción de carreteras vitales, destrucción de viviendas y cultivos, aislamiento de comunidades y, lamentablemente, la pérdida de vidas humanas. Un estudio reciente del Ministerio del Ambiente (MINAM) estima que más del 60% de la población rural en las zonas andinas vive en áreas de moderado a alto riesgo. En el último lustro, Perú ha registrado más de 3.500 eventos de huaicos y deslizamientos, afectando a cerca de 250.000 personas y dejando, en promedio, 50 víctimas mortales por año. Estos datos subrayan la urgencia de tomar medidas preventivas, especialmente en lugares como los distritos altos de Huánuco, donde la topografía y la vulnerabilidad de las infraestructuras aumentan el peligro ante intensidades de lluvia superiores a 35 mm por hora.
Un Estado de Emergencia ya vigente en 21 regiones peruanas
Frente a este panorama, el Poder Ejecutivo, mediante el Decreto Supremo N.º 015-2026-PCM, ya declaró el estado de emergencia por 60 días calendario, a partir del 4 de febrero de 2026, en varios distritos de 21 regiones. Esta medida busca facilitar la ejecución inmediata de acciones de reducción de riesgos y respuesta ante las intensas precipitaciones pluviales.
¿Cómo podemos prepararnos eficazmente ante esta amenaza inminente?
La preparación es la clave para mitigar los riesgos. INDECI, en coordinación con el COEN, reitera a las autoridades locales y regionales la necesidad de actuar. Es vital revisar las rutas de evacuación, asegurándose de que estén despejadas y correctamente señalizadas para dirigir a la población hacia zonas seguras, a un mínimo de 150 metros de las quebradas. Asimismo, deben garantizar la operatividad de los centros de salud y las compañías de bomberos, que suman más de 250 a nivel nacional. Para la población, la recomendación es clara: implementar un sistema de alerta temprana, coordinado con las autoridades, utilizando silbatos o campanas audibles hasta 5 kilómetros. Además, es imprescindible tener un Plan Familiar de Emergencias actualizado, un kit de supervivencia para al menos 72 horas y participar en simulacros que, en 2025, alcanzaron una participación de 12 millones de peruanos. Mi experiencia de 15 años en Huánuco confirma que estas acciones salvan vidas.
El rol crucial de la inversión y la tecnología en la prevención de desastres
Más allá de las acciones inmediatas, la prevención de desastres requiere una visión a largo plazo, con una inversión sostenida en infraestructura y tecnología. Los sistemas de monitoreo del SENAMHI son fundamentales, operando más de 300 estaciones meteorológicas a nivel nacional, que proveen datos esenciales. Sin embargo, la brecha de inversión en gestión del riesgo de desastres sigue siendo significativa, estimándose en unos 3.000 millones de soles para cerrar la infraestructura preventiva en los próximos 10 años. Es imperativo que los gobiernos locales, con un presupuesto promedio de 500 mil soles anuales para emergencias, prioricen la capacitación de brigadas de primera respuesta y la adquisición de equipos de rescate. La implementación de geosensores en quebradas de alto riesgo, como se proyecta en 20 zonas piloto, podría ofrecer alertas con hasta 2 horas de anticipación, marcando la diferencia.
Calendario de riesgos: la temporada de lluvias en la sierra y su impacto
La actual alerta, vigente hasta la 1:00 p.m. del lunes 16 de febrero de 2026, se inserta en el patrón estacional de la sierra peruana. Esta temporada de lluvias, que se extiende generalmente desde diciembre hasta abril, alcanza su pico de intensidad entre febrero y marzo, representando el 70% de los eventos de huaicos anuales en el país.
¿Qué desafíos persisten para una respuesta integrada y sostenible?
Si bien INDECI monitorea constantemente los departamentos alertados y coordina con las autoridades regionales y locales, el desafío va más allá de esta alerta puntual. La fragmentación de responsabilidades y la escasez de recursos en ciertos municipios, donde apenas el 10% del personal está capacitado en gestión de riesgos, representan un obstáculo persistente. La emergencia climática global pronostica un aumento en la frecuencia y severidad de estos eventos en los próximos 50 años, exigiendo no solo una respuesta coordinada, sino también políticas públicas robustas y un presupuesto asignado anualmente que supere el actual 0.5% del PBI para prevención. Como huánuqueño con 15 años en el periodismo, sé que el compromiso de cada ciudadano y autoridad es fundamental para salvaguardar a nuestras comunidades frente a un futuro incierto pero predecible.
Crédito de imagen: Fuente externa




