La educación inicial en el centro poblado San Miguel de Taulligan, distrito de Santa María del Valle, opera con más de 30 niños de 3, 4 y 5 años en una única aula edificada en el año 2000 por Foncodes, mientras un proyecto de nueva infraestructura iniciado en 2009 permanece sin ejecutarse pese a anuncios realizados en 2013, 2017 y 2025, según denunciaron la presidenta de la APAFA, Nancy Cántaro Noreña, y la directora Janeth Espinoza Garay.
Nancy Cántaro Noreña, presidenta de la Asociación de Padres de Familia, sostuvo que el plantel “está en estado de abandono” cuando faltan pocas semanas para el inicio del año escolar 2026. Según manifestó, no existe hasta la fecha una alternativa temporal para reubicar a los estudiantes, lo que deja a más de 30 menores sin garantías claras de seguridad y espacio adecuado.
Janeth Espinoza Garay, directora del jardín, precisó que en la única aula disponible se atiende de manera simultánea a tres edades distintas, lo que —según explicó— limita el trabajo pedagógico diferenciado. Añadió que, ante la falta de ambientes, en determinados periodos se ha visto obligada a cerrar matrículas, forzando a algunas familias a trasladar a sus hijos a Santa María del Valle, asumiendo costos adicionales de transporte diario.
Espinoza Garay indicó que las gestiones para la nueva infraestructura comenzaron en 2009 y que en 2013 y 2017 se emitieron resoluciones vinculadas al proyecto. En 2025, agregó, también se anunció su ejecución. Sin embargo, 16 años después del primer trámite y 25 años después de la construcción original del aula, la obra no se ha concretado.
La directora afirmó que en 2024 se habría considerado un presupuesto aproximado de S/ 5 millones para la construcción del nuevo jardín. “No sé cuál es el problema”, expresó durante la entrevista. También señaló que en años anteriores se les habría indicado que no existían recursos suficientes, aunque cuestionó que —según su percepción— se devuelvan fondos al Tesoro Público, sin presentar documentos que respalden esa afirmación.
El caso de Taulligan expone un problema que trasciende un aula y 30 estudiantes. Un proyecto anunciado en 2013, reiterado en 2017 y mencionado nuevamente en 2025, sin ejecución efectiva, plantea interrogantes sobre la planificación regional y la capacidad de convertir resoluciones en obras. La ausencia de un pronunciamiento oficial del Gobierno Regional hasta el cierre de esta edición profundiza esa incertidumbre.
En el plano social, la situación afecta directamente a niños de 3 a 5 años en una etapa decisiva de desarrollo. En el plano económico, compromete la eficiencia del gasto público si un presupuesto estimado en S/ 5 millones no se traduce en infraestructura. En el ámbito político, erosiona la confianza ciudadana en autoridades que, según los padres, reaparecen cada 4 o 5 años en campaña.




