El fiscal especializado en materia ambiental, César González, advirtió que el crecimiento informal de asentamientos humanos en una zona considerada “no mitigable” estaría generando graves impactos ambientales y sanitarios en Huánuco, debido a la descarga directa de aguas residuales hacia un canal de regadío que abastece terrenos agrícolas.
Según explicó, el sector denominado Puente se habría consolidado por falta de fiscalización municipal, permitiendo el establecimiento progresivo de viviendas en un área que técnicamente no debía ser ocupada. Indicó que actualmente las aguas servidas de estas viviendas estarían conectándose directamente a un canal que irriga cultivos en zonas como Colpa y Huachog, donde se producen hortalizas y tubérculos destinados al consumo local.
González sostuvo que esta situación estaría generando un riesgo para la salud pública, al advertir una posible proliferación de bacterias como Escherichia coli, asociadas a enfermedades gastrointestinales. Señaló que los principales afectados podrían ser niños, madres y adultos mayores, debido al contacto indirecto con productos agrícolas contaminados.
Medida provisional
Frente a esta problemática, el fiscal indicó que se ha realizado una intervención de emergencia para establecer una solución técnica provisional. Explicó que la finalidad es evitar que las descargas domiciliarias continúen vertiéndose directamente al canal de regadío, proponiendo que se conecten de manera paralela a un punto de vertimiento autorizado.
Precisó que esta medida tendría carácter temporal y que deberá contar con la supervisión de la municipalidad y la autorización de la Autoridad Local del Agua. Asimismo, señaló que la población del asentamiento humano podría asumir el costo de tuberías y mano de obra, bajo criterios técnicos establecidos.
En relación con la Empresa Prestadora de Servicios (Seda Huánuco), González manifestó que la entidad habría señalado limitaciones económicas y operativas para intervenir, además de dificultades vinculadas al saneamiento físico-legal del asentamiento. No obstante, el fiscal consideró que ello no exime a las autoridades municipales de adoptar medidas correctivas.
Construcción de PTAR
Más allá de la solución provisional, César González sostuvo que el problema de fondo radica en la falta de infraestructura adecuada para el tratamiento de aguas residuales en la ciudad. En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar en proyectos estructurales como la implementación de colectores de desagüe, el desarrollo ordenado de nuevas ciudades y, especialmente, la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR).
Indicó que el crecimiento urbano desordenado estaría agravando la crisis sanitaria y ambiental, y que no se puede permitir que cada grupo habitacional conecte sus desagües de manera indiscriminada hacia ríos o canales.
El fiscal invocó el principio precautorio como fundamento para adoptar medidas inmediatas que mitiguen los efectos contaminantes, mientras se gestiona una solución integral.
Tomemos en cuenta
Escherichia coli es una bacteria que normalmente vive de forma comensal en el intestino. No obstante, cuando adquiere factores de virulencia o logra invadir zonas estériles del organismo, puede provocar enfermedades, especialmente infecciones del tracto urinario como cistitis y pielonefritis, además de cuadros gastrointestinales. En particular, algunas cepas patógenas, como E. coli O157:H7, se asocian con cólicos abdominales intensos, diarrea sanguinolenta y vómitos.




