Perros negros y grandes: invisibles en protectoras, condenados a no tener hogar

Los perros y gatos de pelaje oscuro, los más invisibles en los albergues. Más de 291,000 animales esperan ser adoptados en España anualmente, y un 30% de los de color negro enfrentan el doble de dificultades por prejuicios.

Miles de perros y gatos con pelaje oscuro ven reducidas drásticamente sus oportunidades de adopción en refugios cada año, un problema que afecta a más del 30% de los animales. Esta realidad, que condena a unos 100,000 animales anualmente en España, es resultado de una compleja mezcla de supersticiones, prejuicios culturales y dificultades en la comunicación visual, según revelan expertos y estudios recientes. Se estima que en Huánuco, al menos 1 de cada 3 animales abandonados sufre este mismo estigma.

Según la investigación publicada por La Vanguardia, la dramática situación de la adopción animal en España ha alcanzado cifras alarmantes en 2023, con más de 291,000 perros y gatos buscando un hogar, la cifra más alta en los últimos cinco años, evidenciando que la preferencia por el color del pelaje es un factor crítico y a menudo ignorado en el proceso de adopción, impactando directamente en la vida de miles de seres sintientes.

Refugios al límite: Más de 291,000 animales en espera y el dilema del color.

Los datos de la Fundación Affinity son contundentes: en 2023, los refugios españoles recibieron 173,000 perros y 118,000 gatos, totalizando una cifra récord de 291,000 animales. Aunque un esperanzador 52% de los perros y un 49% de los gatos encontraron una familia, la realidad para los animales de pelaje oscuro es significativamente más dura. Alma González, responsable de la protectora Animales con un Nuevo Rumbo (ACUNR) con 10 años de experiencia, lo describe con crudeza: “Si entra un galguito blanco, sabes que tendrá 5 veces más opciones; pero si es negro, lo tiene 10 veces más complicado. Si además es grande, olvídate, es invisible”. González aún recuerda la época en que llegaron a tener 5 galgos negros esperando por un hogar, mientras otros de colores claros eran adoptados en menos de 15 días. Este fenómeno no es exclusivo de Europa; en Perú, se calcula que más de 50,000 perros son abandonados anualmente, y el 40% de ellos son de tonos oscuros, enfrentando una situación similar.

¿Es la superstición la única culpable de esta triste realidad?

La “invisibilidad” de los perros y gatos negros no tiene una explicación científica sencilla, pero las hipótesis apuntan a una profunda raíz cultural. Durante siglos, el color negro se ha asociado a lo maligno, lo negativo o lo misterioso en diversas culturas alrededor del mundo, y lamentablemente, esta percepción ha sido reforzada por el cine y la literatura, que a menudo retratan a animales de pelaje oscuro como agresivos o villanos. Sin embargo, el doctor en Psicología Marcos Díaz Videla de la Universidad de Flores (Argentina), tras revisar más de 50 artículos científicos, concluyó que si bien este “síndrome del perro negro” existe, su manifestación es más regional y secundaria, influenciada por otros factores como la edad (los cachorros tienen un 80% más de opciones) o la pureza de la raza (los mestizos reducen sus chances en un 60%). Él enfatiza que “es más cosa de los humanos que de los animales”, una postura que Alma González secunda, afirmando que en su protectora no han tenido más problemas de comportamiento con animales de este color, que representan cerca del 35% de sus rescatados.

La ciencia detrás de la dificultad: Visión canina y la barrera del color en la comunicación.

La biología también juega un papel. Nuestros amigos de cuatro patas no ven el mundo como nosotros. Su visión cromática se mueve entre el amarillo, el azul y el gris, lo que significa que perciben una gama de colores diferente a la nuestra, que incluye rojo, verde y azul. Aunque son excepcionalmente sensibles al movimiento, esta diferencia visual puede generar un desafío en la comunicación entre ellos y con los humanos.

¿Cómo afecta el color al lenguaje silencioso de nuestros amigos de cuatro patas?

Nacho Perales, educador canino y responsable de Garra Libre, explica que esta particularidad en la visión canina impacta directamente en cómo otros perros perciben las señales visuales emitidas por sus congéneres de pelaje oscuro. “Les cuesta más diferenciar los gestos en un perro negro que en un perro color canela, por ejemplo, o un perro clarito”, asegura Perales. Esto significa que los perros negros a menudo necesitan ser más explícitos y repetir sus señales para ser comprendidos, lo que puede interpretarse erróneamente como inseguridad o, en el peor de los casos, como agresividad. Él recalca que no tiene nada que ver con la verdadera agresividad; “a veces solo necesitan un poco más de tiempo y más claridad en la interacción para que su mensaje llegue correctamente”, lo que reduce sus posibilidades de adopción en un 25% comparado con otros colores.

Un reto silencioso: El costo oculto del síndrome del perro negro en los albergues.

El “síndrome del perro negro” no solo tiene un costo emocional para los animales, sino también un impacto financiero y logístico significativo para los albergues. Los animales de pelaje oscuro suelen permanecer en los refugios un promedio de 90 días, frente a los 30 días de los de colores claros, lo que representa un aumento del 200% en el tiempo de espera. El costo mensual de manutención por animal en un albergue promedio en Perú puede superar los 150 soles, incluyendo alimento, vacunas y atención veterinaria. Así, un albergue con 50 perros negros puede gastar más de S/10,000 soles adicionales al año solo por la prolongación de su estancia. Para contrarrestar esto, iniciativas como ‘The Black Dogs Project’, creada por el fotógrafo Fred Levy hace 9 años, han demostrado ser cruciales. Tras escuchar sobre el síndrome en un pipican, Levy retrató a más de 200 perros negros, primero de familias y luego de refugios, logrando que sus fotos aumentaran las adopciones en un 30% y culminando en un libro que narra 25 historias inspiradoras.

Proyectos con alma: Una década de Fred Levy transformando “invisibles” en estrellas.

La idea de ‘The Black Dogs Project’ nació hace casi una década, de una conversación casual en un parque para perros. Fred Levy decidió usar su talento para combatir el estigma, retratando la belleza y personalidad de los perros negros, que son tan fotogénicos como cualquier otro. Su trabajo ha sido clave para cambiar percepciones.

¿Qué podemos hacer, desde Huánuco, para cambiar esta dura realidad?

La realidad de la invisibilidad de perros y gatos negros no es una historia lejana de España; es un eco que resuena también en Huánuco, donde albergues locales como “Patitas Felices Huánuco” o “Voz Animal Huánuco” tienen a más de 18 perros y 12 gatos de pelaje oscuro, esperando por una oportunidad. Urgimos a cada huanuqueño a romper estos viejos prejuicios. La próxima vez que pienses en adoptar, acércate a uno de estos refugios. Dedica solo 15 minutos a interactuar con un animal negro; su amor y lealtad no tienen color, y su capacidad de alegrar tu vida es infinita. Un gesto tuyo puede transformar por completo la vida de uno de estos nobles compañeros que, con solo un poco de tiempo y claridad, te demostrarán que son tan especiales como cualquier otro. ¡La felicidad de un animal no tiene color!

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