CEO of SpaceX and Tesla, South African-Canadian-US businessman Elon Musk speaks during the World Economic Forum (WEF) annual meeting in Davos on January 22, 2026. The World Economic Forum takes place in Davos from January 19 to January 23, 2026. (Photo by Fabrice COFFRINI / AFP via Getty Images)

Elon Musk: Ante salidas y OPI inminente, enfocado en la luna

Elon Musk propone una fábrica lunar para xAI, su empresa de inteligencia artificial, buscando un poder computacional inédito. Esto ocurre mientras 6 de sus 12 cofundadores abandonan la compañía.

El visionario Elon Musk sorprendió la noche del martes con una ambiciosa propuesta: construir una planta en la Luna para fabricar satélites de IA. El objetivo es alcanzar una capacidad de cómputo que supere en 10 veces a cualquier rival, a pesar de las recientes salidas de 6 figuras clave.

Según la investigación publicada por TechCrunch, la audaz visión de Musk llega en un momento de ebullición para la industria tecnológica global, donde la carrera por la inteligencia artificial se intensifica a un ritmo vertiginoso, con inversiones que superan los 50 mil millones de dólares anuales. Sus otras empresas, como Tesla, que reportó ingresos de más de 96 mil millones de dólares en 2023 con 1.8 millones de vehículos entregados, y SpaceX, con más de 6,000 satélites Starlink operacionales, ya redefinen múltiples sectores.

Musk Anuncia Fábrica Lunar para xAI Buscando Poder Computacional 10 Veces Superior

La noche del martes, Elon Musk reunió a los empleados de xAI, su joven compañía de IA fundada hace 7 meses en San Francisco. Detalló la necesidad de una “fábrica lunar” capaz de manufacturar satélites de IA directamente en nuestro satélite natural, a 384.400 kilómetros de la Tierra. Estos serían lanzados al espacio mediante una “gigantesca catapulta” o “mass driver”, tecnología que podría reducir costos de lanzamiento hasta en un 90%. “Hay que ir a la Luna”, sentenció Musk, explicando que esta ubicación permitiría a xAI acceder a potencia computacional sin precedentes, potencialmente “10 veces” mayor que cualquier supercomputadora existente. Busca así superar a rivales como OpenAI y Google DeepMind en la carrera por la IA general.

¿Cómo Piensa Construir un Imperio Lunar con el Equipo Dividido?

Sin embargo, el genio detrás de SpaceX y Tesla no precisó cómo se materializará esta colosal empresa, que expertos estiman requeriría una inversión inicial de al menos 50 mil millones de dólares. Tampoco detalló cómo reestructurará la recién fusionada entidad xAI-SpaceX, la cual se prepara para una histórica Oferta Pública Inicial (OPI) en la Bolsa de Nueva York valorada en 1.5 billones de dólares. Musk solo reconoció que la compañía está en un estado de “cambio” constante. Afirmó que “si te mueves más rápido que cualquier otro en cualquier campo tecnológico, serás el líder”, y enfatizó que “xAI se mueve más rápido que cualquier otra compañía, nadie está cerca”. Esta dinámica implica que “algunas personas son más adecuadas para las primeras etapas y menos para las últimas”, reflejando una rotación de talento superior al 15% anual.

La Salida de Seis Co-fundadores Agita los Cimientos de xAI

El anuncio lunar de Musk, considerado su visión más audaz desde la colonización de Marte, llega en un momento delicado: la reciente partida de seis de los doce cofundadores de xAI, el 50% de su equipo inicial, en menos de 48 horas.

¿Coincidencia o Estrategia ante un Éxodo Inesperado?

La curiosa sincronía de la reunión “all-hands” de xAI con las salidas de alto perfil no pasó desapercibida. La noche del lunes 9 de febrero, Tony Wu, cofundador y exinvestigador de Google DeepMind, comunicó su partida. Menos de 24 horas después, Jimmy Ba, otro cofundador con experiencia previa en OpenAI, también anunció su desvinculación. Estas dos bajas se suman a otras cuatro previas en 3 meses, elevando el total a la mitad del equipo fundacional que inició la empresa con una valoración de 20 mil millones de dólares. Aunque todas las separaciones se describen como “amistosas”, con SpaceX apuntando a 1.5 billones de dólares para su OPI en el verano de 2024, es probable que obtengan cuantiosas ganancias. Este movimiento marca un giro dramático: por 24 años, Marte fue el objetivo de SpaceX, con una inversión de más de 200 mil millones de dólares y una visión de una ciudad autosuficiente en 20 años. Musk ahora postula que la Luna es más viable en 10 años.

El Mega Modelo Mundial: La Visión Secreta Detrás de las Empresas de Musk

Hay un apetito creciente por los centros de datos en órbita, con una inversión global en tecnología espacial que alcanzó los 300 mil millones de dólares en 2023 y se proyecta superar los 600 mil millones para 2030. Para algunos inversores, las ambiciones lunares no son una distracción, sino el centro de la misión de xAI. La teoría es que Musk ha estado construyendo hacia un objetivo singular: el “modelo mundial” más poderoso del planeta. Este sería una IA entrenada no solo con texto e imágenes, como GPT-4 o Gemini, sino con datos propios del mundo real que ningún competidor podría replicar. Tesla contribuye con sistemas energéticos y más de 3.2 mil millones de millas de datos de conducción autónoma de millones de vehículos en 50 países. Neuralink ofrece una ventana al cerebro humano a través de implantes con más de 1024 electrodos. SpaceX proporciona física y mecánica orbital con miles de lanzamientos. The Boring Company añade datos subterráneos de túneles que pueden alcanzar 15 kilómetros de longitud. Una fábrica lunar se convierte en la pieza maestra para procesar esta inmensa información, creando un cerebro digital global.

Los Límites Legales del Espacio Exterior: Un Tratado de 1967 en Disputa

Mientras las ambiciones de Musk alcanzan la Luna, el marco legal internacional, específicamente el Tratado del Espacio Exterior de 1967, que cuenta con 113 naciones firmantes, plantea serios desafíos sobre la propiedad y soberanía espacial.

¿Puede una Empresa Poseer la Luna o Desafiar Acuerdos Globales?

La viabilidad de esta visión es una incógnita monumental, al igual que su legalidad. El Tratado del Espacio Exterior de 1967 prohíbe explícitamente que cualquier nación, y por ende, compañía, reclame soberanía sobre la Luna o cualquier otro cuerpo celeste. Aunque una ley estadounidense de 2015 abrió una laguna que permite poseer lo que se “extraiga”, la experta Mary-Jane Rubenstein de la Universidad Wesleyan, con 30 años de experiencia, lo compara con “no poseer la casa, pero sí los tablones del suelo y las vigas”. Países como China y Rusia, potencias espaciales con ambiciosos programas propios, como la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS) para 2030, no reconocen esta interpretación, complicando el panorama geopolítico y legal. Mientras tanto, el equipo de xAI, esencial para estos planes, se reduce progresivamente, dejando en el aire la pregunta de quién construirá el futuro lunar de Musk y bajo qué reglas.

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