Por Eliseo Talancha Crespo-UNMSM
Hacia fines del siglo XX , la matrícula de abogados de un determinado distrito judicial del Perú constituía el registro judicial oficial que habilitaba legalmente a los abogados para ejercer la profesión ante los tribunales de justicia. Según la Matricula de Abogados del Distrito Judicial de Lima que se anexa en la Memoria que presenta el Ministro de Justicia ,Instrucción y Culto al Congreso Ordinario de 1899 ,formalmente en dicho año se encontraban desempañándose en Huánuco los letrados Julián Piñeyro como Juez interino de primera instancia, Andrés Quintana como juez de primera instancia, Juan Gil Grados como juez de primera instancia de Huamalíes ,Julio A. Hubner como juez del primera instancia de Dos de Mayo, y como abogados litigantes Pedro A. Garcés , Francisco T. Corrales , Demetrio Chávez y Augusto Durand.
Nicolás Augusto Durand Fernández-Maldonado, conocido simplemente como Augusto Durand, fue un abogado y político huanuqueño que tuvo una activa y destacada participación en la vida política nacional. Hijo de Gregorio Durand y Amalia Fernández-Maldonado, nació en la hacienda Huancahupa, en la ciudad de Huánuco, el 6 de setiembre de 1870. Hacia 1886 ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde cursó estudios en la Facultad de Jurisprudencia, bajo la inspiración del abogado, magistrado y político sanmarquino José Jorge Loayza y Cossío. En la misma casa superior de estudios siguió también estudios en la Facultad de Ciencias Políticas y Administrativas. Se graduó de bachiller en Jurisprudencia en junio de 1890, con la tesis titulada «El derecho de insurrección» .
En su blog digital “Miscelánea”, el periodista Edgardo de Noriega afirma que en la tesis se puede leer conceptos acertados e incluso vigentes entre los que destacan el siguiente: “El hombre que nace bajo el imperio de instituciones libres tiene el consuelo de respirar las brisas de la libertad, a cuyo amparo da expansión a su inteligencia y a sus sentimientos”. Asimismo sostiene que es claro su pensamiento cuando dice: “No podemos permitir que el pueblo esté bajo el peso de una injusta tiranía; sobre todo, cuando el gobierno sustituyendo la voluntad nacional por la suya, suprime las libertades públicas dando interpretación antojadiza a las leyes que no las cumplen y convirtiendo así a un pueblo de hombres libres en un pueblo de esclavos”.
De Noriega también refiere que Durand sostiene que “hay un derecho inalienable, imprescriptible y sagrado que asegura la conservación de los derechos del hombre. Ese es el Derecho de Insurrección recurso que, conforme a los principios de la justicia, pueden emplear los ciudadanos para existir libremente por lo que sin hipérbole, puede llamárseles la válvula de seguridad de los derechos del hombre”. Como planteamiento propio del liberalismo radical que todavía se encuentra vigente, Noriega afirma que en casos de la vacancia presidencial o abusos del poder por parte del primer mandatario, el político huanuqueño sostenía que “los pueblos tienen el camino de la insurrección, como una manera enteramente licita de actuar”
Se sabe que Augusto Durand realizó sus prácticas profesionales en el estudio jurídico del distinguido abogado huanuqueño Luciano Benjamín Cisneros. Cabe recordar que Benjamín Cisneros formó parte del selecto grupo de juristas que dieron forma al pensamiento jurídico y político del Perú republicano. Cuando Durand efectuó sus prácticas profesionales, Benjamín Cisneros se desempeñaba como decano del Colegio de Abogados de Lima, siendo considerado el “decano de los decanos” por el prolongado tiempo en que presidió la Orden y, a decir de Raúl Porras Barrenechea, fue el abogado más representativo del Perú del siglo XIX. Durand, luego de optar el título de abogado, se inscribió en el Colegio de Abogados de Lima el 13 de octubre de 1892.
En el ámbito político, el abogado Augusto Durand fue diputado por Lima y Pasco en varios períodos, llegando incluso a presidir la Cámara de Diputados entre 1895 y 1896. Durand se caracterizó por su participación e influencia en las principales revueltas políticas que sacudieron el país, particularmente en contextos electorales así como por haber sido fundador del Partido Liberal. Asimismo, fue director y propietario del diario La Prensa de Lima, medio en el que trabajó el laureado escritor y ex juez de Huánuco Enrique López Albújar. Finalmente, se le recuerda también por su interés en el impulso de la industrialización de la coca, actividad vinculada a los cultivos que poseía en el valle del Chinchao.




