Alcalde de Chaglla responsabiliza a la supervisión por no aprobar botaderos de mayor capacidad y anuncia reunión con el MTC
El alcalde del distrito de Chaglla, Alejandro Carbajal, se pronunció sobre la problemática relacionada a los botaderos de material excedente utilizados en la obra de la doble vía Rancho–Panao–Rumichaca, señalando que existiría preocupación debido a la saturación de los espacios autorizados y las limitaciones técnicas que impedirían habilitar nuevas zonas de depósito.
Asimismo, se refirió a la conferencia de prensa realizada recientemente por dirigentes locales sobre el avance del proyecto vial, asegurando que podría haberse difundido información que, según dijo, alarmaría innecesariamente a la población.
En declaraciones brindadas a medios de comunicación, Carbajal explicó que dentro del distrito de Umari existirían botaderos identificados como DM (Distancia Media) y autorizados para depositar material excedente de la obra, los cuales ya habrían sido utilizados o no estarían siendo empleados debido a fallas geológicas. Según manifestó, ante esa situación el material de desmonte estaría siendo trasladado actualmente al botadero número 8 ubicado en Chaglla.
“El botadero 8 que es en Chaglla ya. Seguramente también ya va a colapsar”, declaró el burgomaestre, señalando que el avance de la obra podría enfrentar dificultades si no se aprueban nuevas áreas para el depósito del material.
Carbajal indicó que, pese a que existirían terrenos disponibles en Chaglla que podrían ser utilizados como botaderos adicionales, estos no podrían ser considerados debido a que no estarían incluidos en el expediente técnico. Según señaló, la aprobación de estos espacios dependería estrictamente del equipo de supervisión encargado del proyecto vial.
“El botadero tiene sus puntos. Por lo tanto, ahí en presa usted bota y cuando se colapsa recién atenderá”, expresó el alcalde, cuestionando lo que consideró un procedimiento que solo actuaría cuando el problema ya se presenta.
Asimismo, Carbajal afirmó que incluso él contaría con un terreno que podría albergar entre 500 a 600 volquetes de material, pero que la supervisión no permitiría su uso. “Por más que quisiera darle para que eche a su botadero, no lo va a permitir la supervisión porque no está considerada dentro del expediente”, declaró.
En ese sentido, sostuvo que el gobernador del centro poblado Panaucocha también habría gestionado otros botaderos, los cuales —según dijo— estarían en manos de la empresa Consorcio Vial, que tendría que llegar a acuerdos con los propietarios para resolver el problema.
Sin embargo, Carbajal manifestó que hasta el momento no habría recibido respuesta concreta. “Que me iba a mandar a sus personales para que lo analice, pero por ahora todavía no me han llamado nada”, indicó.
En otro momento de sus declaraciones, el alcalde se refirió a la relación con dirigentes sociales vinculados al proyecto vial. Carbajal afirmó que no mantiene coordinación con el dirigente Roger, quien, según señaló, habría desconocido públicamente a varias autoridades municipales.
“Nos ha desconocido públicamente”, sostuvo Carbajal, agregando que, desde su perspectiva, dicho dirigente no representaría de manera legítima a la población. Según afirmó, Roger habría sido elegido por un grupo reducido de personas y habría conformado un sindicato.




