La brecha entre el discurso institucional y la realidad física de la Capilla de Huayopampa quedó expuesta tras la reciente inspección técnica anunciada por la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Huánuco y la difusión de fotografías que evidencian un avanzado estado de deterioro del monumento, afectado directamente por la temporada de lluvias de 2026.
La DDC Huánuco informó que “el día de ayer” realizó una inspección técnica en la ex Casa Hacienda Cayhuayna y en la Capilla de Huayopampa, actividad que estuvo a cargo de la arquitecta Liliana Mendoza Abal, personal técnico de la entidad. Según la comunicación oficial, la visita permitió verificar acciones de prevención y evaluar el estado situacional del inmueble religioso, cuyo techo colapsó en el año 2024.
De acuerdo con la DDC, durante el año 2025 se ejecutaron acciones de emergencia orientadas a salvaguardar el bien cultural, entre ellas el apuntalamiento estructural, el reforzamiento de muros de fachada y el techado de cabeceras de muros y retablos. Estas medidas, señaló la institución, buscaban mitigar riesgos mientras se gestionaban intervenciones de mayor alcance.
Imágenes que cuestionan la eficacia de las medidas
Sin embargo, las imágenes captadas el 6 de febrero de 2026 muestran un escenario crítico. Los muros de adobe presentan erosión severa en su base, con humedad permanente que alcanza prácticamente el 100% de las superficies expuestas. En el interior, amplias áreas permanecen anegadas, con agua estancada que cubre el piso y favorece la proliferación de vegetación, un indicio de ausencia de drenaje funcional.
Las fotografías también revelan que la cobertura instalada tras el colapso de 2024 es parcial y precaria. Lonas plásticas desgastadas y estructuras temporales cubren solo una fracción del inmueble, dejando amplios sectores expuestos a la lluvia. En el retablo y la nave principal, los puntales de madera muestran signos visibles de deterioro, comprometiendo la estabilidad de un conjunto arquitectónico con más de 200 años de antigüedad.
Este panorama contrasta con el contexto institucional en el que se difundió la inspección. Días antes, la DDC Huánuco informó sobre la entrega de reconocimientos a municipalidades provinciales y distritales que participaron en las iniciativas “Fortaleza” y “Revalorando 2025”, impulsadas en el marco de la Estrategia de Revitalización Urbana para Zonas Monumentales del Perú, promovida por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura.
Reconocimientos bajo cuestionamiento
Según la DDC, la Iniciativa Fortaleza busca fortalecer la gobernanza cultural y la gestión sostenible del Patrimonio Cultural de la Nación mediante la articulación con gobiernos regionales y locales y el fortalecimiento de capacidades técnicas, conforme a un documento de trabajo y un cronograma anual aprobado. En ese marco, se otorgaron reconocimientos a autoridades y funcionarios de la Municipalidad Provincial de Huánuco, incluido el alcalde Antonio Jara.
La contradicción surge cuando se observa el estado de la Capilla de Huayopampa, ubicada dentro del ámbito de acción de estas estrategias. En el entorno inmediato del monumento se aprecia acumulación de lodo, desprendimiento de material en más del 70% de la fachada y ausencia de mantenimiento preventivo sostenido durante los últimos 12 meses, de acuerdo con lo que reflejan las imágenes.
Entre la prevención declarada y el riesgo estructural
La inspección encabezada por la arquitecta Liliana Mendoza Abal se realizó en un contexto de alta vulnerabilidad. Las grietas visibles en los muros y el debilitamiento de la base estructural sugieren un riesgo creciente para la nave principal, especialmente si las lluvias alcanzan niveles similares a los registrados en 2024, año en que se produjo el colapso total de la cobertura.
Aunque la DDC Huánuco ha señalado que los retablos fueron techados y protegidos, el registro visual muestra que estas protecciones son temporales y limitadas, insuficientes para enfrentar un nuevo ciclo de precipitaciones intensas. La permanencia de agua en el interior del inmueble acelera la pérdida de densidad del adobe y compromete la integridad del conjunto arquitectónico.
Una agenda pendiente para 2026
Hasta el momento, no se ha informado públicamente sobre un presupuesto específico ni un cronograma de intervención integral para la Capilla de Huayopampa en el primer trimestre de 2026. Mientras tanto, las acciones de emergencia ejecutadas en 2025 parecen haber quedado en una fase provisional que no resuelve el problema de fondo: la restitución completa de la cobertura y la estabilización estructural del monumento.
La situación plantea interrogantes sobre los criterios utilizados para evaluar y reconocer la gestión patrimonial a nivel local. La Capilla de Huayopampa se ha convertido en un símbolo de la desconexión entre los actos protocolares y el estado real del patrimonio cultural en Huánuco, en un momento en que cada semana de lluvias incrementa el riesgo de un deterioro irreversible.




