Un total de 704 alertas de desinformación se registraron en los últimos 11 meses en el marco de las Elecciones Generales 2026

Alerta electoral: JNE registra 704 casos de desinformación en 11 meses rumbo a 2026

Diciembre de 2025 y enero de 2026 concentraron 457 alertas, casi el 65% del total, según el área de Fact Checking del organismo electoral

Un total de 704 alertas de desinformación se registraron en los últimos 11 meses en el marco de las Elecciones Generales 2026, según reportó el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a través de su área de Fact Checking. De acuerdo con el documento citado por la entidad, el mayor volumen se concentró en diciembre de 2025 y enero de 2026.

La desinformación ha adquirido un papel protagónico en los procesos electorales a nivel global. En Perú, específicamente, el Jurado Nacional de Elecciones ha tomado medidas para combatir este fenómeno. Es crucial entender cómo se origina y se propaga la desinformación, y cómo puede influir en la opinión pública y el resultado electoral.

Además, es interesante observar que la desinformación no solo se limita a las redes sociales, sino que también puede encontrarse en medios tradicionales. Un análisis detallado de las alertas revela patrones de comportamiento entre los usuarios y cómo estas alertas pueden afectar la percepción de los votantes.

Un aspecto importante a destacar es la responsabilidad de los ciudadanos en la verificación de la información. Las plataformas digitales han implementado iniciativas para educar a los usuarios sobre la importancia de identificar noticias falsas. Por ejemplo, campañas de concientización han surgido para motivar a los votantes a investigar la veracidad de los contenidos que consumen.

Impacto de la desinformación

Las elecciones no solo afectan a los candidatos, sino que también tienen un impacto en la sociedad en su conjunto. La desinformación puede llevar a la polarización de la opinión pública, afectando la cohesión social y la estabilidad política. Por lo tanto, es vital que la ciudadanía se una para combatir esta problemática.

En este contexto, el papel de las redes sociales se vuelve aún más relevante. TikTok, por ejemplo, ha cambiado la forma en que se consume la información, especialmente entre los jóvenes. Es imperativo que los creadores de contenido sean conscientes de su responsabilidad en la difusión de información veraz y exacta.

El aumento de la desinformación en plataformas como TikTok puede ser abordado mediante la colaboración entre plataformas y organismos electorales. Herramientas como la que ha implementado el JNE son un paso hacia la solución, pero se necesita una participación activa de todos los actores involucrados.

Asimismo, es fundamental que los medios de comunicación también desempeñen un papel crucial en la lucha contra la desinformación. Al ofrecer contenido de calidad, pueden ayudar a desmantelar mitos y proporcionar a los ciudadanos herramientas para discernir entre la verdad y la mentira.

Prepararse y educarse

El futuro de las elecciones en Perú dependerá en gran medida de la capacidad de todos los sectores de la sociedad para adaptarse y reaccionar ante la desinformación. La educación mediática es una herramienta poderosa que debe ser promovida para empoderar a los ciudadanos.

Por su parte, el JNE sigue innovando en sus métodos de monitoreo. La implementación de nuevas tecnologías debe ser complementada con campañas de alfabetización digital para que los ciudadanos puedan aprovechar estas herramientas a su favor.

Esto incluye no solo el uso de inteligencia artificial, sino también la colaboración con expertos en comunicación y sociología para entender mejor los patrones de comportamiento de la desinformación y cómo combatirla de manera efectiva.

Finalmente, la lucha contra la desinformación es un esfuerzo colectivo. Todos los sectores de la sociedad deben estar involucrados, desde los individuos hasta las instituciones. Solo a través de una colaboración efectiva se podrá lograr un entorno electoral más saludable y transparente.

La desinformacion seguirá siendo un desafío constante en el camino hacia las elecciones. La vigilancia y la educación constante son claves para mitigar su impacto y asegurar que el proceso democrático se lleve a cabo de manera justa y equitativa.

Según el reporte del JNE, diciembre de 2025 acumuló 242 alertas y enero de 2026 sumó 215, lo que equivale a 457 casos y representa el 64.9% del total de alertas levantadas en el periodo evaluado. Conforme precisó el organismo electoral, ese repunte coincidió con etapas de alta exposición pública en el calendario político.

De acuerdo con el JNE, el incremento en esos dos meses estuvo asociado a las elecciones primarias y a la presentación de solicitudes de inscripción de fórmulas y listas de candidatos, lo que habría elevado la conversación digital y, con ella, el volumen de contenidos susceptibles de verificación.

Los focos de la desinformación y el mapa de redes

Según el mismo reporte institucional, las categorías con mayor interés entre usuarios de redes sociales fueron Fiscalización —propaganda, publicidad y neutralidad—, Jurados Electorales Especiales e Interferencia Política. El JNE indicó que esos ejes se convirtieron en los principales temas alrededor de los cuales se concentraron las alertas.

De acuerdo con el detalle consignado por el organismo, en diciembre —el mes con el índice más alto— TikTok fue la red en la que se identificó la mayor cantidad de alertas, con 92 registros. Según el JNE, en X se contabilizaron 69 casos y en YouTube 45, mientras que Facebook acumuló 27 e Instagram 7.

Conforme señaló el JNE, la mayor presencia de alertas en TikTok refleja un patrón de difusión anclado en contenidos audiovisuales, especialmente videos, lo que habría condicionado el tipo de verificación que requiere el monitoreo electoral en entornos digitales.

¿Qué cambia con la nueva herramienta del JNE?

El JNE informó que incorporó una herramienta de social listening para ampliar la recopilación de contenidos y conversaciones vinculadas a la institución y a las Elecciones Generales 2026. De acuerdo con lo indicado por la entidad, el objetivo es fortalecer el seguimiento de menciones en plataformas digitales.

Según el organismo electoral, la plataforma utiliza Inteligencia Artificial para transcribir de forma automática audios y videos —incluidos podcasts y transmisiones en streaming—, con la finalidad de optimizar el monitoreo y el análisis de referencias sobre el proceso electoral y el propio JNE.

En ese marco, el área de Fact Checking del JNE indicó que viene utilizando EleccIA, un asistente con Inteligencia Artificial orientado a apoyar la verificación de información oficial. Conforme al reporte institucional, la herramienta se integra al trabajo de seguimiento sobre contenidos que circulan en redes durante la campaña.

Con los picos de 242 alertas en diciembre de 2025 y 215 en enero de 2026 ya registrados, el comportamiento de la desinformación en los próximos meses quedará marcado por las siguientes etapas del proceso electoral y por la capacidad del monitoreo digital para identificar nuevas tendencias: la pregunta, según el propio balance del JNE, es si el volumen observado en el tramo de primarias se repetirá cuando las candidaturas entren a su fase decisiva.