EE. UU. emite nuevas pautas para oración y fe en colegios

EE. UU. emite nueva guía: La administración Trump redefine la expresión religiosa en más de 98,000 escuelas públicas, balanceando derechos individuales y la neutralidad estatal con miras a 2025.

El Departamento de Educación de EE. UU. acaba de lanzar una guía actualizada sobre oración y expresión religiosa en sus miles de escuelas. Este martes, la medida busca equilibrar los derechos de más de 50 millones de estudiantes con la prohibición de que el gobierno respalde cualquier religión, afectando a más de 13,000 distritos escolares.

Según la investigación publicada por Times of India, esta actualización es un mandato de la Ley de Educación Primaria y Secundaria de 1965, una legislación que cumple 60 años en 2025 y que se revisa periódicamente. El contexto es clave, ya que la educación pública en Estados Unidos atiende a una población diversa y multicultural, haciendo que el manejo de la religión en el aula sea un tema delicado y constitucionalmente complejo desde hace décadas.

Un delicado equilibrio para más de 50 millones de estudiantes

La nueva guía subraya que padres y alumnos tienen el derecho constitucional de participar en la educación pública de forma que se alinee con sus creencias religiosas, siempre y cuando estas expresiones no invadan los derechos de otros ni conviertan a la institución educativa en un actor religioso por sí misma. Esto impacta a más de 3.2 millones de maestros en alrededor de 98,000 escuelas. Las escuelas deben permitir la expresión religiosa voluntaria y personal, pero bajo ninguna circunstancia pueden patrocinar actividades religiosas o favorecer una creencia específica. Tampoco pueden privilegiar puntos de vista seculares sobre los religiosos, creando un terreno de juego igualitario que se busca desde hace más de 200 años de historia constitucional.

¿Cómo se manifestará esto en el día a día de las aulas?

La interpretación práctica es crucial. Los estudiantes, profesores y otros funcionarios pueden orar o expresar sus creencias de forma individual, siempre que no actúen en nombre de la escuela. Un ejemplo claro es que un director no podría liderar una oración en una asamblea escolar obligatoria, como ha ocurrido en casos históricos que datan de hace 70 años. Las escuelas mantienen la potestad de regular cualquier expresión, sea religiosa o no, si esta interrumpe significativamente el trabajo escolar o interfiere con los derechos de otros alumnos. El objetivo es mantener un ambiente de respeto mutuo para los jóvenes que pasan más de 180 días al año en el colegio.

Un giro político con sello de la administración Trump

Esta guía reemplaza la normativa de 2023 emitida bajo la administración Biden, marcando un claro cambio de dirección. La Secretaria de Educación, Linda McMahon, afirmó que “La Administración Trump se enorgullece de apoyar a los estudiantes, padres y profesores que desean ejercer sus derechos de la Primera Enmienda”.

¿Existe igualdad real entre lo religioso y lo secular?

El documento enfatiza la paridad: la expresión religiosa debe tratarse en igualdad de condiciones que la secular. Esto significa que ensayos o trabajos con contenido religioso deben ser calificados con los mismos estándares académicos aplicados a cualquier otro trabajo. De manera similar, los miles de grupos estudiantiles religiosos deben recibir el mismo trato que los grupos seculares en cuanto a reconocimiento y acceso a los recursos escolares, como el uso de instalaciones o la difusión de sus actividades. Esta medida busca fomentar la inclusión para los más de 50 estados.

Las bases legales: desde la Primera Enmienda hasta la Corte Suprema

La guía se sustenta en tres protecciones constitucionales fundamentales: la libertad de expresión, el libre ejercicio de la religión y la obligación de las escuelas públicas de evitar establecer o respaldar la religión (la “Cláusula de Establecimiento”). Además, invoca los derechos de los padres bajo la Decimocuarta Enmienda, ratificada en 1868 (hace 157 años), para dirigir la educación y crianza de sus hijos. Se apoya en sentencias recientes de la Corte Suprema, como Kennedy v. Bremerton School District y Mahmoud v. Taylor, que delinean el alcance de la expresión religiosa individual bajo la Primera Enmienda, un pilar de la Carta de Derechos con 10 enmiendas.

La ruta de la administración Trump desde 2025

Esta medida no es aislada. En febrero de 2025, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para establecer la Oficina de Fe de la Casa Blanca. Meses después, en mayo de 2025, otra orden ejecutiva creó la Comisión de Libertad Religiosa. Fue en septiembre de 2025, durante un discurso ante esta comisión, que el presidente presentó la guía actualizada, mostrando un enfoque coherente en la promoción de la libertad religiosa.

¿Qué implicaciones tendrá esta guía para el futuro de la educación?

La guía se presenta como un documento informativo para clarificar la ley actual, pero su aplicación práctica dependerá en gran medida de cómo los más de 13,000 distritos escolares de los 50 estados de EE. UU. la interpreten y ejecuten diariamente. Esto podría generar nuevas disputas legales, exigiendo a los 9 jueces de la Corte Suprema una constante vigilancia sobre el cumplimiento de los principios constitucionales. La tensión entre proteger la libertad individual y mantener la neutralidad del estado es un debate con más de 200 años de historia que seguramente continuará. ¿Será esta la última palabra o veremos más cambios en los próximos años, afectando a las futuras generaciones de estudiantes?

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