Søren Kierkegaard, el visionario filósofo danés del siglo XIX, desentrañó la angustia humana. Su famosa frase “la angustia es el vértigo de la libertad” sigue siendo una clave crucial para entender nuestras decisiones hoy, 150 años después.
Søren Kierkegaard, nacido en 1813, fue un pensador clave del siglo XIX que diagnosticó la “angustia de vivir sin manual”. Este danés, considerado padre del existencialismo, nos ayuda a entender por qué sentirse abrumado por las decisiones es, paradójicamente, una señal de profunda libertad, un concepto que impacta a más de 20 millones de usuarios de smartphone en Perú.
Según la investigación publicada por 20minutos.es, la vida moderna, con su constante bombardeo de información, nos empuja a buscar respuestas rápidas y certezas inmediatas. Sin embargo, este filósofo danés nos invita a aceptar la incertidumbre inherente a la existencia, una idea que cobra especial relevancia en nuestro frenético día a día.
La Angustia, un Legado Existencial de 180 Años
Søren Kierkegaard (1813-1855), filósofo, teólogo y escritor danés, dejó una obra monumental en solo 15 años de intensa producción. Considerado el padre del existencialismo, este pensador, fallecido a los 42, publicó más de 25 obras significativas, muchas bajo pseudónimos como Johannes Climacus. No buscaba verdades abstractas, sino entender la experiencia individual: la libertad de elegir genera una angustia profunda.
¿Es la “Angustia del Vértigo” una señal de nuestra verdadera libertad?
Para Kierkegaard, la angustia es el “vértigo de la libertad”, más allá del miedo. Imagine estar a 100 metros de altura, sin temor a caer, sino a la propia *elección* de saltar. Esta sensación surge al no existir un manual de 7 pasos o 3 reglas fijas. Cada decisión es nuestra, una responsabilidad ilimitada que, dolorosa, es la prueba irrefutable de nuestra autonomía. Hoy, esta angustia afecta a 1 de cada 4 adultos.
Más Allá de los Libros: Una Vida de Decisiones y Crisis Personales
Su vida, marcada por la ruptura con Regine Olsen en 1841 y profundas crisis de fe, plasmó en sus textos una tensión existencial que fue experiencia vivida, no solo teoría.
¿Cómo resonó su visión en otros grandes pensadores del siglo XX?
La profunda visión de Kierkegaard pavimentó el camino para filósofos posteriores. Jean-Paul Sartre, nacido 50 años después en 1905, afirmó que estamos “condenados a ser libres”. Friederich Nietzsche, 28 años más joven, enfatizó desde la década de 1870 la necesidad de crear nuestro propio sentido de vida. Para ellos, el hombre del siglo XXI es arquitecto de su destino, sin guías ni un plan de 12 puntos.
Relevancia en la Era Digital: Inversión en Autoconocimiento para el Hoy
Hoy, la reflexión de Kierkegaard, con más de 180 años, es crucial. En un mundo con 15 apps anti-estrés y que valora la predicción, él nos recuerda: la seguridad real no viene de algoritmos, sino de aceptar nuestra libertad. Su filosofía, traducida a más de 60 idiomas y estudiada en más de 200 universidades, tiene un valor incalculable para nuestra salud mental.
La Tensión Constante: Mirar Hacia Atrás para Comprender el Mañana
La frase “La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero debe ser vivida mirando hacia adelante” encapsula la esencia de Kierkegaard, destacando la tensión constante entre la acción presente y la comprensión retrospectiva.
¿Qué podemos hacer con esta angustia inevitable que nos define?
En Huánuco, donde miles de decisiones diarias marcan nuestro camino, el mensaje de Kierkegaard resuena. La angustia no es un enemigo, sino una brújula que indica que ejercemos nuestra libertad. Nos invita a enfrentar el vértigo, a tomar decisiones valientes y a construir un sentido propio, sin depender de soluciones rápidas de menos de 10 segundos. Esta perspectiva puede ser la clave para una vida más plena en un mundo cada vez más complejo.
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