El subdirector de Prevención del Consumo de Drogas de Devida, José Eduardo Cruz Díaz, alertó sobre la aparición y el incremento de nuevas sustancias sintéticas en el país, entre ellas el 2C-B, droga que —según indicó— viene ganando presencia en la población juvenil. El funcionario precisó que, en el caso de Huánuco, el consumo de esta sustancia no alcanza el 1%, pero afirmó que sí se ha registrado un aumento progresivo en los últimos años, situación que calificó como preocupante pese al bajo porcentaje.
Cruz Díaz describió al 2C-B como una sustancia “muy peligrosa”, argumentando que, a diferencia de otras drogas, no se conoce con certeza su composición, lo que incrementa los riesgos para la salud de quienes la consumen. De acuerdo con lo señalado por el subdirector, este tipo de drogas sintéticas representa un nuevo desafío para las políticas de prevención, ya que su aparición suele estar asociada a contextos juveniles y espacios de socialización donde el control familiar y social es limitado.
En ese marco, el funcionario hizo un llamado a los padres de familia para que ejerzan mayor cuidado y vigilancia, especialmente cuando se trata de menores de edad. Según manifestó, el inicio del consumo de drogas suele estar vinculado al círculo social y a las amistades, que en muchos casos actúan como puerta de entrada a prácticas de consumo.
Consumo juvenil en aumento
Durante la entrevista, José Eduardo Cruz Díaz sostuvo que, si bien se observa la aparición de nuevas sustancias, la marihuana continúa siendo la droga ilegal más consumida entre los jóvenes. Asimismo, afirmó que el consumo de drogas aumenta progresivamente conforme los estudiantes avanzan del primer al quinto año de secundaria, identificando un salto significativo en el tercer año.
De acuerdo con lo explicado por el subdirector de Devida, el grupo etario de mayor riesgo se concentra entre los 14 y 16 años, etapa que describió como un periodo de fuerte transformación personal y mayor exposición a factores de riesgo. Según los estudios citados por la institución, la edad promedio de inicio del consumo de alcohol sería de 13 años, mientras que la edad de inicio para la marihuana se ubicaría en los 14 años.
Cruz Díaz calificó estas edades como “problemáticas”, argumentando que ningún adolescente debería estar expuesto a sustancias legales o ilegales, ya que estas afectan el proceso de maduración física y emocional. El funcionario también precisó que los estudios realizados por Devida en Huánuco abarcan colegios públicos, privados, religiosos y militares, lo que —según señaló— permite contar con una muestra representativa de la población escolar.




