El Gobierno presidido por José Jerí aprobó un decreto legislativo que crea la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (SUNIR), nueva entidad estatal que asumirá las funciones del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y del Programa Nacional de Centros Juveniles (PRONACEJ). La medida fue anunciada oficialmente por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez, tras la última sesión del Consejo de Ministros.
Según lo informado por el titular del sector, la SUNIR surge como parte de una reforma estructural del sistema de internamiento de personas privadas de libertad y adolescentes en conflicto con la ley penal. “Se ha aprobado el Decreto Legislativo que crea la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización, producto de la fusión del INPE y el Programa Nacional de Centros Juveniles”, declaró Martínez ante la prensa.
Desde el Ejecutivo, se sostiene que esta decisión responde a una crisis persistente en la administración penitenciaria, marcada —según el ministro— por denuncias de corrupción, deficiencias de gestión y limitaciones en el tratamiento resocializador. El decreto legislativo será publicado en los próximos días en el Diario Oficial El Peruano, lo que permitirá iniciar su implementación progresiva.
Durante su exposición, el ministro Walter Martínez señaló que la creación de la SUNIR implica una reorganización integral del modelo de gestión penitenciaria, que busca superar las limitaciones del esquema anterior. De acuerdo con su versión, la reforma apunta a mejorar la eficiencia administrativa y fortalecer el tratamiento penitenciario.
“Se trata de un cambio profundo y estructural. Se elimina el Consejo Penitenciario, se descentralizan servicios clave y se reorganiza el accionar de las oficinas encargadas de los procedimientos penitenciarios”, afirmó el ministro, quien sostuvo que estas medidas beneficiarían directamente los procesos de internamiento y resocialización.
Martínez también reconoció que el INPE atravesó una etapa de severos cuestionamientos públicos. En ese contexto, mencionó la renuncia de Iván Paredes Yataco a la jefatura del organismo en enero de este año, tras un reportaje televisivo que reveló presuntas contrataciones irregulares y audios atribuidos a su gestión, hechos que actualmente son materia de investigación fiscal.
“El señor Paredes ya no está. Los cuestionamientos vienen siendo investigados. Había una serie de problemas que aquejaban al INPE, principalmente vinculados a la corrupción y a la lentitud de los procesos”, sostuvo el ministro, agregando que la nueva superintendencia no solo se enfocará en el control, sino también en la resocialización.




