Candidato a diputado se desmarca del pacto ético: “La ética no es una firma, es conducta política diaria”

La ausencia de Rodolfo Espinoza, candidato a diputado por Renovación Popular, en la firma del pacto ético electoral respondió —según explicó— a una objeción de conciencia y a discrepancias de fondo con el carácter no obligatorio del acuerdo. El aspirante sostuvo que el documento no genera consecuencias prácticas y que su incumplimiento no acarrea sanciones, por lo que lo calificó como un acto meramente simbólico.

Espinoza indicó que el pacto ético es de suscripción facultativa y que, de un total de 37 candidatos, solo 29 lo firmaron, situación que —según manifestó— evidencia su falta de alcance real. Añadió que, pese a ello, la atención pública se ha centrado únicamente en Renovación Popular, sin considerar que otras agrupaciones tampoco suscribieron el compromiso.

El candidato señaló además que ha solicitado que el pacto ético sea obligatorio y que su vulneración constituya una causal de exclusión del proceso electoral. De acuerdo con su posición, la ética política no puede limitarse a una firma ante cámaras mientras continúan prácticas como ataques entre candidatos, uso de “trolls” en redes sociales y el retiro o borrado de propaganda electoral.

¿Un pacto simbólico sin efectos reales?

Espinoza sostuvo que existe una incoherencia entre la firma del pacto y el comportamiento posterior de algunas organizaciones políticas. Según manifestó, pese a la suscripción del acuerdo, continúan los ataques digitales y la destrucción de banners y pintas, lo que —a su juicio— demuestra que la ética no se garantiza con un documento, sino con conductas sostenidas en el tiempo.

El candidato explicó que su negativa también se sustenta en razones ideológicas. Indicó que Renovación Popular es un partido de inspiración social cristiana y que le resulta inadmisible que, en un país con libertad de credo y una tradición constitucional que invoca a Dios desde 1823, se cuestione el uso de referencias religiosas en campaña. Añadió que incluso carteles de su agrupación, como uno ubicado en la zona de 2 de Mayo, tuvieron que ser cubiertos con parches.

En esa línea, recordó que el socialcristianismo tiene antecedentes históricos en el Perú desde la década de 1960, con figuras como Héctor Cornejo Chávez y Luis Bedoya Reyes, y que se trata de una corriente presente también en Europa y otras regiones. Según indicó, impedir que un partido exprese los fundamentos de su ideología contradice el principio de pluralidad política.

Consultado sobre temas coyunturales vinculados al presidente transitorio José Jerí, Espinoza evitó pronunciarse. Señaló que esos asuntos deben ser respondidos por las personas directamente involucradas y precisó que, desde su perspectiva, no inciden en la política nacional. Añadió que su postura frente a Jerí fue fijada desde que asumió la presidencia del Congreso y luego la primera magistratura, y que no considera pertinente emitir opinión adicional sobre investigaciones en curso.