Contraloría constata estado del Malecón Higueras tras incumplirse reinicio de obra

Vecinos denuncian fallas estructurales, buzones abiertos y falta de supervisión en un proyecto valorizado en más de S/ 5 millones
La presencia de la Contraloría General de la República en el malecón Higueras confirmó este lunes el estado de abandono de la obra municipal, luego de que no se cumpliera el compromiso de reiniciar los trabajos el 2 de febrero, según denunciaron dirigentes vecinales. La intervención se produjo en medio de reclamos por veredas rajadas, buzones abiertos y estructuras inestables en un proyecto que, de acuerdo con los vecinos, supera los S/ 5 millones de inversión pública.


Durante la inspección, vecinos del sector señalaron que el acuerdo de reinicio fue firmado por la Municipalidad Provincial de Huánuco y que no se ejecutó en la fecha anunciada. La situación fue atribuida al alcalde Antonio Jara Gallardo, conocido como Toño Jara, a quien los pobladores acusaron de incumplir su palabra y de no presentarse en la zona para explicar el retraso, conforme manifestaron ante medios locales.


Las observaciones ciudadanas incluyeron rajaduras visibles en veredas que aún no han sido usadas, postes que se mueven con facilidad, tuberías expuestas y buzones sin tapa que, según indicaron, representan riesgo para niños, adultos mayores y viviendas cercanas. Los pobladores también advirtieron que algunos buzones cerrados de manera deficiente provocan el retorno de aguas residuales hacia las casas durante las lluvias.


Fallas técnicas y supervisión cuestionada


El vicepresidente de la junta vecinal del sector afirmó que la obra “está mal hecha” y que los vecinos no la recibirán en esas condiciones. Durante la inspección, mostró cómo algunos postes estaban sujetos solo por barras metálicas oxidadas y cómo el material de las veredas se descascara con facilidad, lo que atribuyó a la baja calidad del cemento utilizado.


Otro grupo de vecinos sostuvo que no se cambiaron las redes de agua y desagüe, un punto que, según indicaron, debía ser parte del proyecto. También señalaron la ausencia prolongada de personal de vigilancia y supervisión, pese a que el propio gerente municipal habría reconocido, en una reunión previa con dirigentes, que la obra estaba “abandonada” y sin vigilante, de acuerdo con audios mencionados por los pobladores.


En el lugar, un funcionario identificado como José Melgarejo indicó que aprueba valorizaciones vinculadas a la supervisión de la obra. Vecinos cuestionaron que, pese a pagos mensuales que estimaron por encima de S/ 5.000, la presencia de supervisores haya sido esporádica. “Supervisar significa estar de manera constante”, sostuvo un dirigente vecinal durante la transmisión.


Empresa ejecutora y responsabilidades en debate


La empresa ejecutora fue identificada por los vecinos como el Consorcio Viña de Río, cuyos representantes, según relataron, se presentaron recién tras la llegada de la Contraloría. Dirigentes vecinales señalaron que la municipalidad no habría aplicado penalidades ni ejecutado cartas fianza pese a la paralización y posterior abandono de la obra, lo que, a su juicio, evidenciaría un trato permisivo hacia el consorcio.


Los pobladores también cuestionaron la aprobación de valorizaciones en un contexto de evidentes deficiencias. Durante la inspección, se observaron tramos sin pavimentar, acumulación de desmonte, agua empozada que, según los vecinos, favorece la proliferación de mosquitos, y áreas verdes abandonadas. Un muro del proyecto fue señalado como una de las estructuras más costosas, con un valor estimado por los vecinos en más de S/ 2 millones.


Contraloría sin declaraciones y expectativas vecinales


El personal de la Contraloría General de la República realizó la verificación sin brindar declaraciones públicas, señalando que no estaban autorizados para hacerlo. Dirigentes vecinales indicaron que el informe oficial podría estar listo en un plazo aproximado de dos semanas y que se apersonarán a la entidad para conocer los resultados y las observaciones formuladas.


La intervención se produjo tras semanas de reclamos y reuniones entre vecinos y funcionarios municipales. Según los dirigentes, el compromiso de reiniciar los trabajos fue asumido en una reunión previa en la que también participó personal municipal, pero no se cumplió. Los vecinos estimaron que más de 1.800 personas de sectores como Tingo y zonas aledañas se han visto afectadas por la paralización.


Implicancias y próximos escenarios


El conflicto en el malecón Higueras se suma a otros cuestionamientos sobre la ejecución de obras públicas en Huánuco y reabre el debate sobre la supervisión municipal y el rol de los organismos de control. Para los vecinos, el informe de la Contraloría será clave para determinar si se aplican sanciones a la empresa ejecutora y a los funcionarios responsables de aprobar avances y pagos.


Mientras tanto, los dirigentes anunciaron que evalúan nuevas medidas de protesta si no se concreta el reinicio efectivo de los trabajos y si no se corrigen las deficiencias detectadas. La atención se centra ahora en el contenido del informe de control y en la respuesta que adopte la Municipalidad Provincial de Huánuco frente a un proyecto que, según los pobladores, se ha convertido en un problema urbano y sanitario aún sin resolver.