Huayco de gran magnitud interrumpe vía clave entre sierra y selva en Huamalíes

Las lluvias torrenciales que vienen afectando a la región Huánuco provocaron este fin de semana un huayco de gran magnitud que arrasó un tramo de la carretera de interconexión entre la sierra y la selva, en la provincia de Huamalíes, específicamente en el sector de San Andrés. El deslizamiento de lodo y piedras interrumpió por completo el tránsito vehicular, dejando decenas de pasajeros varados y obligándolos a realizar trasbordo para continuar su recorrido.

De acuerdo con lo reportado en la zona, el huayco bloqueó totalmente la vía, considerada estratégica para la conectividad regional. Ante la emergencia, los pasajeros descendieron de las unidades de transporte para rescatar y trasladar productos de primera necesidad, como frutas y verduras, mientras los transportistas aguardaban una evaluación de los daños ocasionados. La situación se produjo tras varios días de precipitaciones intensas, que han incrementado el riesgo de deslizamientos en distintos puntos de la región.

Sobre lo ocurrido, el consejero regional por Huamalíes, Ricardo Prado García, informó que no se trata de un hecho aislado. Según su declaración, en la carretera de interconexión regional del valle del Monzón se han registrado deslizamientos de talud y pérdida de plataforma en diversos tramos, lo que ha dejado incomunicados a varios pueblos de la zona.

“En la carretera de interconexión regional del valle de Monzón se ha presentado el deslizamiento de talud y pérdida de plataforma en diversos tramos, dejando incomunicado varios pueblos; por lo que estamos coordinando con las autoridades e instancias competentes a fin de garantizar la transitabilidad de la vía”, señaló Prado García, de acuerdo con su testimonio.

El consejero indicó que se vienen realizando coordinaciones con las autoridades correspondientes para atender la emergencia y restablecer el tránsito, aunque no precisó plazos concretos para la rehabilitación total de la vía. Asimismo, explicó que las lluvias persistentes continúan representando un riesgo para la estabilidad de la carretera, lo que complica las labores de intervención.