La reunión abordó responsabilidades de consorcios de mantenimiento y la demora del MTC y Provías en concluir el expediente del tramo 2, clave para la rehabilitación integral de la vía
La necesidad de una intervención inmediata en 18 kilómetros considerados críticos de la carretera San Rafael–Tingo María fue el principal acuerdo de una reunión sostenida entre autoridades locales, representantes de consorcios viales y actores de la sociedad civil. El encuentro permitió precisar responsabilidades contractuales y definir una agenda común para exigir acciones concretas al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y a Provías Nacional, según informó Vladimir Santiago Espinoza, gerente de la Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Huánuco.
De acuerdo con lo señalado por Santiago Espinoza, la agenda prioritaria contempla solicitar la intervención del consorcio Santa Rosa en el tramo comprendido entre Puente Rancho y más allá de Carpish, que concentra 18 kilómetros en estado crítico. Precisó que esta intervención es independiente del mantenimiento regular y resulta determinante para garantizar la transitabilidad mínima en una vía estratégica para el comercio regional.
El gerente de la Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Huánuco indicó que un segundo punto central es exigir una respuesta formal del MTC y de Provías Nacional sobre la conclusión del expediente técnico del tramo 2, correspondiente al mejoramiento y rehabilitación de la vía. Señaló que este proceso es distinto al mantenimiento a cargo del consorcio Pumahuasi y que su retraso se arrastra desde hace entre 10 y 15 años.
Responsabilidades y mantenimiento en ejecución
Santiago Espinoza explicó que el consorcio Pumahuasi ya inició labores de mantenimiento en el tramo San Rafael–Tingo María, con un contrato de tres años. Detalló que los trabajos incluyen cambio de capa asfáltica en sectores específicos, como el tramo de Yanag hasta La Despensa, mientras que en otras zonas se realizan acciones de pacheo, compactado y recuperación de la transitabilidad.
Precisó que, aunque el consorcio fue contratado únicamente para mantenimiento, su labor permitirá sostener una transitabilidad media mientras se define el futuro de la rehabilitación integral. Sin embargo, advirtió que la zona crítica adjudicada al consorcio Santa Rosa, el 10 de noviembre, aún no tiene una fecha definida de inicio de obras, lo que mantiene la incertidumbre sobre ese segmento de la vía.
En la reunión participaron el representante del consorcio Puma, el alcalde distrital, delegados del Instituto Vial Provincial, representantes de la municipalidad de Churubamba y autoridades de otros distritos de la provincia, según precisó el gerente de la Cámara. La convocatoria, indicó, se originó desde la municipalidad y fue ampliada a actores de la sociedad civil.
Vía clave para el desarrollo regional
Santiago Espinoza sostuvo que la participación de la sociedad civil en este tipo de espacios refleja una voluntad de involucramiento necesaria frente a un problema estructural. Manifestó que no es viable exigir competitividad económica cuando las vías de comunicación se encuentran en condiciones precarias que impiden trasladar productos a los principales mercados en tiempos razonables.
Respecto a los horarios de trabajo, informó que el mantenimiento se viene realizando durante el día y de manera continua. No obstante, reiteró que la falta de información sobre la intervención en la zona crítica genera preocupación, debido a que ese tramo requiere cambio completo de la capa asfáltica y no solo trabajos superficiales.
El gerente de la Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Huánuco explicó que Provías Nacional actúa como entidad contratante, delegando la responsabilidad operativa a los consorcios, con el objetivo de asegurar una transitabilidad básica. Añadió que esta modalidad no reemplaza la necesidad de una rehabilitación integral que resuelva de fondo las deficiencias de la vía.
Accidentes y responsabilidad compartida
Durante el encuentro también se abordó la problemática de los accidentes de tránsito. Santiago Espinoza indicó que los consorcios solicitaron reforzar la responsabilidad de los transportistas, al advertir que se registran excesos de velocidad en una carretera que atraviesa una situación compleja, lo que incrementa el riesgo de siniestros casi a diario.
El dirigente empresarial señaló que, tras la reunión, quedó más claro el nivel de responsabilidad tanto de las empresas contratistas como de Provías Nacional. Sin embargo, subrayó que la presión de las autoridades locales, el gobierno regional y los alcaldes involucrados será determinante para acelerar las decisiones pendientes.
La agenda definida deja abiertos varios plazos clave: el inicio de la intervención en los 18 kilómetros críticos, la respuesta del MTC y Provías sobre el expediente del tramo 2 y la coordinación interinstitucional para reducir accidentes. El avance o estancamiento de estos puntos marcará el futuro inmediato de una vía considerada esencial para el desarrollo económico y la integración de Huánuco con la selva central.




