Congreso necesita 37 firmas más para convocar Pleno Extraordinario y debatir siete mociones de censura contra Jerí

La convocatoria a un Pleno Extraordinario del Congreso para debatir las siete mociones de censura contra el presidente interino José Jerí continúa sin destrabarse. A la fecha, solo se han logrado reunir 41 firmas de las 78 necesarias para habilitar la sesión, lo que mantiene en suspenso un debate político de alta relevancia institucional. Las adhesiones provienen de ocho bancadas parlamentarias, mientras que Fuerza Popular y Alianza para el Progreso no han sumado ninguna firma hasta el momento.


Del total de bancadas representadas en el Congreso, solo dos han firmado en su totalidad la solicitud de Pleno Extraordinario: Renovación Popular y la Bancada Socialista. En contraste, otras agrupaciones muestran un respaldo limitado. Perú Libre, pese a contar con 11 congresistas, apenas ha aportado dos firmas, mientras que Avanza País, con seis escaños, registra solo una adhesión. Esta situación se repite, en distinta magnitud, en bancadas como JPP–VP–BM, Acción Popular y Honor y Democracia.


El cuadro general revela que, aunque existe una masa crítica que impulsa el debate de las mociones de censura, esta no se traduce aún en el número suficiente de firmas. La ausencia total de Fuerza Popular y Alianza para el Progreso resulta especialmente relevante, debido al peso numérico y político que ambas bancadas tienen dentro del Parlamento. Su falta de respaldo se ha convertido en uno de los principales factores que explican el estancamiento del proceso.
Según el registro actualizado, las 41 firmas recolectadas provienen de un universo de 71 congresistas considerados dentro de las bancadas involucradas, lo que refuerza la percepción de un respaldo incompleto y heterogéneo.


Dos oficios formales


Hasta el momento, se han presentado dos oficios oficiales solicitando la convocatoria al Pleno Extraordinario. El primero fue impulsado por la congresista Flor Pablo, quien hizo público el documento y exigió al presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, que convoque de inmediato a la sesión. En su pronunciamiento, la parlamentaria señaló la necesidad de debatir las mociones de censura debido a las cuestionadas reuniones del presidente interino con un proveedor chino vinculado a contratos estatales.
En su llamado, Flor Pablo también instó a sus colegas a firmar el oficio para alcanzar el umbral de las 78 firmas requeridas, subrayando que el debate en el Pleno es una responsabilidad política frente a los cuestionamientos que pesan sobre la conducción del Estado.


El segundo oficio fue presentado por la bancada de Renovación Popular, bajo el asunto de una convocatoria “urgente” a Pleno Extraordinario para tratar las mociones de censura contra José Jerí, en su calidad de presidente del Congreso encargado de la Presidencia de la República. Ambos documentos coinciden en la urgencia del debate, pero, hasta ahora, no han logrado destrabar el respaldo mayoritario necesario.


Contratos con empresas chinas


El contexto político que rodea las mociones de censura se ha visto intensificado por revelaciones sobre contrataciones estatales realizadas durante la gestión de José Jerí. De acuerdo con la información difundida, en este periodo se adjudicaron contratos por aproximadamente S/1.400 millones a empresas chinas, una de ellas vinculada a Zhihua Yang. Esta empresa habría obtenido contratos con el despacho presidencial, mientras que su representante registró al menos tres visitas a Palacio de Gobierno.


Estos hechos han alimentado las críticas desde diversos sectores del Congreso y han servido como sustento político para las mociones de censura. No obstante, pese a la gravedad de los cuestionamientos, el Parlamento aún no logra activar el mecanismo institucional que permita discutirlos formalmente en el Pleno.


Mientras tanto, el escenario permanece abierto. Con 37 firmas aún pendientes, la posibilidad de un Pleno Extraordinario depende de que las bancadas indecisas o ausentes definan su posición. El desenlace no solo marcará el futuro político inmediato de José Jerí, sino que también pondrá a prueba la capacidad del Congreso para responder, con procedimientos claros, a una crisis de confianza en la más alta conducción del Estado.