La marcha confirmada contra José Jerí pone en jaque al Gobierno interino, exige justicia por los 49 muertos de 2023 y denuncia corrupción en el Ministerio Público. Lo que viene no será simbólico: vienen a exigir respuestas.
¿Por qué la generación Z apunta directo a José Jerí?
El 28 de enero no es casual. Coincide con un año del asesinato de Víctor Santisteban en Lima. Pero el blanco actual es el presidente interino José Jerí, a quien acusan de encubrir corrupción y tolerar impunidad. El detonante: la desactivación del equipo Eficavip, clave para investigar las muertes en Juliaca, Ayacucho y Cusco. Para Bryan Melgar, vocero juvenil, la fecha elegida “no solo honra a los caídos, es una señal: el Perú no olvida”. La protesta exige también la vacancia presidencial, opción ya en debate parlamentario. El Gobierno aún no ha respondido oficialmente.
¿Qué rol tiene el sur en esta Marcha Nacional?
Desde el 25 de enero, delegaciones de Puno, Ayacucho y Cusco iniciaron su ingreso a Lima. Se suman bajo el nombre de “Marcha de Sacrificio”, portando fotos de sus muertos, pancartas con nombres y fechas, y demandas claras: reactivar Eficavip y frenar la impunidad fiscal. Raúl Samillán, hermano de una víctima de Juliaca, denunció: “Nos quitaron a nuestros seres queridos y ahora quieren borrar los expedientes”. La presión no viene solo de jóvenes limeños: las regiones llegan con duelos abiertos, exigencias concretas y la legitimidad que Lima suele ignorar.
¿Quién desactivó el equipo de fiscales y por qué?
El fiscal interino Tomás Gálvez firmó la desactivación del Eficavip el 17 de enero. Ese equipo era el único dedicado a casos de muertes en protestas. Lo hizo sin aviso previo, apenas días antes de recibir peritajes cruciales de Ayacucho. Para los familiares, fue un movimiento calculado para frenar las investigaciones. “No es reorganización, es encubrimiento”, afirmó la abogada Gloria Cano, de Aprodeh. Las protestas apuntan directo al Ministerio Público: plantones están programados frente a sus sedes en Lima y regiones.
¿Qué exige exactamente la generación Z?
Tres puntos concentran la movilización juvenil: 1) Reactivar el Eficavip, 2) investigar reuniones secretas de Jerí con el empresario chino Xi Huayang, y 3) exigir transparencia inmediata del Ministerio Público. A esto se suma la exigencia de justicia por las 49 víctimas mortales registradas en protestas de 2023. La protesta no cuenta con respaldo formal de sindicatos, pero sí con colectivos de derechos humanos. La generación Z actúa fuera de estructuras tradicionales. “No somos apolíticos, somos postpartidarios”, dijo la activista Micaela Huamán, 22 años, de Villa El Salvador.
¿Qué símbolos y estrategias usará esta marcha?
Nada de pañuelos rojos ni puños levantados. La iconografía elegida por la generación Z mezcla anime, cultura pop y memoria histórica. El emblema: una calavera del manga One Piece con la frase “No heredamos el miedo, heredamos la memoria”. Redes sociales como TikTok e Instagram se han convertido en los principales canales de articulación. En Telegram circulan mapas de rutas, puntos de encuentro y medidas de seguridad. Habrá vigilias, performance frente al Congreso y cánticos con nombres de las víctimas. “No olvidamos. No perdonamos”, es uno de los lemas virales.
¿Qué opina la gente sobre José Jerí y esta Crisis?
Según Ipsos, el 62 % cree que Jerí debe culminar su mandato. Pero un 78 % lo vincula con corrupción tras las reuniones no registradas con Xi Huayang. Ese 62 % no incluye a los jóvenes movilizados: la generación Z se define como la oposición moral al sistema. “Este Congreso no nos representa, y este presidente no nos eligió nadie”, remarcó Juan Diego Llontop, estudiante de Ciencias Políticas en San Marcos. En redes, el hashtag #28EContraLaImpunidad supera ya los 94,000 posteos en menos de 72 horas.
¿Responderá el Congreso o vienen 48 horas decisivas?
El Congreso debatirá esta semana si admite a trámite la moción de vacancia contra José Jerí. La fiscalía calla. La Defensoría del Pueblo pidió diálogo, pero aún no media. ¿Dará marcha atrás Gálvez con Eficavip? ¿Solicitará el sur medidas cautelares a la CIDH? ¿Tolerará Lima otra jornada con muertos y heridos? La respuesta institucional definirá no solo el futuro del gobierno interino, sino el lugar de la juventud en la política peruana. Las próximas 48 horas no serán solo una protesta: pueden ser un quiebre.




