La directora regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) de Huánuco, Catherine Sánchez Alvarado, rechazó la reubicación de vendedores ambulantes y comerciantes en el paseo ribereño del puente Calicanto. Según declaró, el puente “es un recurso turístico y un recurso cultural”, además de estar considerado patrimonio cultural de la Nación, por lo que —afirmó— el comercio podría afectar su gestión como atractivo y, en consecuencia, su valorización turística conforme al marco de la Ley General de Turismo.
Sánchez sostuvo que la actividad ambulatoria, cuando no está ordenada ni cuenta con control, tiende a generar “desorden, suciedad” e incluso “delincuencia”, lo que —según su evaluación— terminaría perjudicando la experiencia de los visitantes. Indicó que el puente Calicanto es ofertado por agencias de viajes y recibe turistas nacionales, por lo que advirtió que la situación “va a afectar la actividad turística” en la ciudad.
Definir espacios adecuados
De acuerdo con Catherine Sánchez, ni bien tomó conocimiento de la reubicación de comerciantes ayer, la Dircetur acudió de inmediato a la zona para intentar coordinar acciones y exponer el marco normativo al alcalde y al equipo técnico municipal. La funcionaria precisó que, a su criterio, no se trata de prohibir toda actividad económica, sino de definir espacios adecuados, para lo cual —remarcó— se requiere “ordenamiento territorial” y planificación de la ciudad.
En esa línea, la directora regional afirmó que Huánuco “ya no es una pequeña ciudad”, sino que se ha convertido en una “metrópolis” con proyección turística en la sierra central del Perú. Desde esa perspectiva, señaló que mantener comercio ambulatorio permanente en un espacio turístico consolidado sería contraproducente para el orden y para el desarrollo del destino.
Sánchez también informó que intentó comunicarse con el gerente de Desarrollo Económico de la Municipalidad de Huánuco, Víctor Arévalo, pero —según dijo— no logró conversar con él en ese momento. Añadió que buscarán reunirse con el alcalde para plantear los fundamentos técnicos y legales que, a su entender, deben considerarse antes de adoptar medidas que permitan ocupaciones comerciales en el área.
Alerta por impacto ambiental
En ese marco, Sánchez indicó que se alertó a la Fiscalía Ambiental para que evalúe posibles acciones, y mencionó además a la Autoridad Local del Agua (ALA) como institución llamada a intervenir ante un eventual impacto ecológico. La funcionaria insistió en que cualquier actividad comercial sostenida debe estar acompañada de instrumentos y medidas, como un plan de manejo ambiental, gestión de residuos y seguridad, elementos que —según afirmó— no estarían presentes en el escenario observado. Asimismo, la directora regional mencionó que los propios vendedores le informaron que la municipalidad estaría empadronando y asignando espacios.
Ferias temporales
Durante sus declaraciones, Catherine Sánchez reconoció que el propio Gobierno Regional realiza ferias temporales en el mismo sector del paseo ribereño. Sin embargo, justificó que se trata de actividades “cortas y organizadas”, de tres a cinco días como máximo, orientadas —según dijo— a dinamizar visitas y circuitos como el city tour, especialmente en fechas como Navidad.
En contraste, la funcionaria afirmó que un comercio ambulatorio permanente y masivo, sin planificación ni control, sería “totalmente negativo” y atentaría contra los recursos turísticos y el patrimonio cultural. En esa misma línea, calificó la situación como riesgosa si no existe un esquema previo de orden, limpieza y seguridad.
Finalmente, Sánchez reiteró que buscarán una reunión con el alcalde y autoridades municipales para abordar el tema. De acuerdo con su postura, la prioridad es proteger el puente Calicanto como atractivo turístico y patrimonio, y evitar —según su advertencia— que el entorno se deteriore por una ocupación informal sin medidas de gestión.




