Anticipa prioridad para evitar demoras y asegurar que el Consejo mantenga plena capacidad operativa desde los primeros meses del año
El Consejo Regional de Huánuco inició formalmente su último año de gestión con la juramentación de Nicolás Nieves Inga Esteban como consejero delegado para el periodo 2026, acto desarrollado el 16 de enero en el auditorio del Gobierno Regional. La ceremonia fue presidida por el consejero delegado saliente, Ricardo Wellingthon Prado García, quien tomó juramento al representante regional por la provincia de Huamalíes, en presencia del pleno del Consejo, autoridades regionales y funcionarios de distintas direcciones sectoriales.
Durante el acto protocolar, el gobernador regional de Huánuco, Antonio Pulgar, colocó la medalla que acredita a Inga Esteban como nuevo consejero delegado. En ese momento, ambas autoridades intercambiaron gestos de cordialidad frente al público asistente.
Asimismo, la Dirección Regional de Educación de Huánuco informó su participación en la ceremonia, señalando que el nuevo periodo reafirma su disposición al trabajo articulado y al fortalecimiento de la gestión pública regional, postura que fue expresada de manera institucional durante el evento.
El segundo tema que deberá abordar el pleno del Consejo Regional en los próximos días será formalizar la conformación de las seis comisiones ordinarias, instancias clave para encaminar el trabajo de fiscalización y seguimiento de la gestión regional durante el presente año.
Mensaje del nuevo delegado
En su intervención pública, Nicolás Inga Esteban afirmó que su gestión buscará mantener la unidad dentro del Consejo Regional y fortalecer el acompañamiento a los gobiernos locales, con el objetivo de avanzar en el cierre de brechas. Según expresó durante su discurso, las prioridades estarán orientadas a saneamiento básico, salud, educación y agricultura, sectores que —de acuerdo con su declaración— concentran demandas urgentes en varias provincias de la región.
En relación con la fiscalización, Esteban recordó que en 2024 se logró implementar un presupuesto de fiscalización de aproximadamente S/ 600 mil, aunque precisó que la transferencia se concretó recién en el mes de abril, lo que —según su evaluación— limitó la capacidad operativa del Consejo durante los primeros meses del año. En ese sentido, se comprometió en acelerar dichos recursos para no perder tiempo.
El nuevo consejero delegado también señaló que uno de los ejes de su gestión será el fortalecimiento del trabajo de fiscalización, el cual, según indicó, debe orientarse a garantizar una administración transparente y eficaz, así como a supervisar el uso adecuado de los recursos públicos. En ese contexto, agradeció la confianza depositada en su persona para asumir la delegatura en el último año de gobierno regional.
La ceremonia contó con la presencia de consejeros regionales, el consejero delegado saliente, autoridades regionales, así como alcaldes distritales de la provincia de Huamalíes y alcaldes de centros poblados del distrito de Monzón, además de directores de diversas carteras del Gobierno Regional. La asistencia fue interpretada por los organizadores como una muestra de respaldo institucional al inicio del periodo 2026.
Retraso en la juramentación
Pese a que el año fiscal inició el 5 de enero, la juramentación del nuevo consejero delegado se realizó recién el 16 de enero. Consultado sobre este desfase, el consejero regional Carlos Esteban declaró que el retraso habría respondido a una decisión personal del propio Nicolás Inga, quien —según señaló— “seguramente tenía temas pendientes” que atender antes de asumir formalmente el cargo.
Esteban también informó que, tras la juramentación, el Consejo Regional tiene programadas reuniones para la conformación de seis comisiones ordinarias y comisiones especiales, proceso que se repite cada año y que resulta clave para la distribución del trabajo legislativo y de fiscalización. No obstante, reconoció que existe un antecedente recurrente: cada periodo, un consejero queda fuera de las comisiones ordinarias, situación que ha generado observaciones internas en años anteriores.
Presupuesto, TDR y reglamento interno
Respecto a las dificultades en la fiscalización, Carlos Esteban explicó que uno de los principales problemas ha sido la contratación de especialistas para las comisiones. Según su versión, en algunos casos los Términos de Referencia (TDR) contemplaban montos bajos, lo que desincentivó la postulación de profesionales. Indicó que, en años anteriores, comisiones como Desarrollo Social tuvieron dificultades para contar con asesores hasta el cierre del periodo.
Sobre este punto, Esteban señaló que existen versiones contrapuestas respecto a las responsabilidades. Mientras algunos consejeros atribuyeron las demoras al Ejecutivo regional, desde la administración se ha indicado que el “cuello de botella” se encontraría en la formulación de los TDR y no en la firma de resoluciones. El consejero precisó que estos temas serían revisados en reuniones con el área administrativa del Consejo.
Finalmente, Esteban informó que otro asunto pendiente es la actualización del Reglamento Interno del Consejo (RIC). Indicó que en diciembre último el documento no fue aprobado debido a dos observaciones del pleno, relacionadas con el desarrollo de sesiones y la incorporación de disposiciones vinculadas a responsabilidades administrativas. Según afirmó, la intención es que el nuevo RIC vuelva a agenda en la segunda sesión ordinaria del 2026.
De este modo, con la juramentación ya realizada, el Consejo Regional de Huánuco inicia el último año de gestión con una agenda marcada por la reorganización interna, la presión por activar oportunamente la fiscalización y la expectativa sobre el rol que asumirá el nuevo consejero delegado en un contexto de definiciones clave para la región.




