A través de Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este miércoles 14 de enero de 2026 que sostuvo una “larga” conversación telefónica con Delcy Rodríguez, a quien Washington reconoce como presidenta interina de Venezuela tras la captura y traslado a EE. UU. de Nicolás Maduro a inicios de mes. En su mensaje, Trump presentó el diálogo como parte de un giro operativo para “ayudar” a estabilizar el país y aseguró que se tocaron asuntos sensibles como petróleo, minerales, comercio y seguridad nacional, anticipando una relación bilateral “espectacular” si prospera la hoja de ruta.
En paralelo, Trump ratificó ante la prensa en Washington que el contacto fue extenso y que, a su juicio, “todo anda muy bien” con Venezuela, mientras su gobierno calibra cómo gestionar el vacío de poder y el impacto regional de la captura de Maduro, ocurrida el 3 de enero de 2026 en una operación estadounidense.
Llamada confirmada por ambas partes
La versión de Trump pone el foco en recursos estratégicos y cooperación: energía, extracción, intercambio comercial y temas de seguridad. El mandatario, además, elevó el tono optimista sobre el futuro económico del país sudamericano, en línea con el argumento de su administración de que la transición venezolana debe incluir incentivos económicos y un rediseño de la relación energética.
Rodríguez, por su parte, también confirmó la llamada y la describió como “cortés” y desarrollada en un marco de respeto mutuo, con una “agenda de trabajo bilateral” y “asuntos pendientes” entre ambos gobiernos. La coincidencia en el tono —sin anuncios concretos de acuerdos— sugiere, por ahora, un canal político abierto para negociar condiciones, plazos y garantías en medio de un escenario aún inestable dentro del chavismo.
Presos liberados
El acercamiento ocurre mientras el gobierno interino impulsa un proceso de liberaciones de detenidos. Este 14 de enero, el periodista y dirigente político Roland Carreño fue liberado en el marco de una iniciativa más amplia que —según reportes— ha excarcelado a decenas de personas, aunque organizaciones de derechos humanos sostienen que aún quedarían cientos de presos políticos.
En Caracas, Rodríguez ha enmarcado estas medidas como parte de una etapa distinta, llegando a hablar de un “nuevo momento político”. Sin embargo, el proceso ha recibido observaciones por su opacidad y por la incertidumbre de familias que todavía buscan información sobre allegados detenidos. Para Washington, las liberaciones funcionan como termómetro: muestran disposición al deshielo, pero también exponen tensiones internas y el riesgo de retrocesos si sectores duros resisten las concesiones.
Casa Blanca recibirá a Machado
La llamada con Rodríguez no cierra el tablero: la Casa Blanca confirmó que Trump recibirá a la líder opositora María Corina Machado el jueves 15 de enero de 2026, en una reunión que puede reordenar el equilibrio entre el gobierno interino y la oposición. El encuentro ocurre en pleno reacomodo tras la captura de Maduro y en medio de presiones para definir un itinerario político creíble, con garantías y apoyos internacionales.
En los hechos, Trump parece jugar en dos pistas: mantener interlocución con quien ejerce el poder en Caracas —por gobernabilidad, seguridad y energía— y, a la vez, sostener diálogo con la figura opositora de mayor proyección externa. En un país con fracturas acumuladas por más de dos décadas, la clave estará en si este doble carril se traduce en acuerdos verificables o solo en presión táctica de corto plazo.




