DDC Huánuco califica de “vergüenza” gresca entre cuadrillas y advierte posible impacto en el turismo

La titular de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Huánuco, Nélida Esperanza Rosales Alcántara, se pronunció sobre la reciente pelea registrada entre dos cofradías en vía pública, la situación actual de la danza de los Negritos de Huánuco y el impacto de los cierres de calles durante enero. La funcionaria sostuvo que desde su despacho sienten “vergüenza” y lamentan lo ocurrido, al considerar que estos días deberían estar orientados a la alegría, la promoción cultural y la difusión del patrimonio.

Rosales afirmó que la danza de los Negritos es una expresión “muy apreciada” dentro del país e incluso fuera de él, y que debe seguir fortaleciéndose para aportar al dinamismo económico regional. Según indicó, el turismo podría activarse más en Huánuco si se cuida la imagen de la festividad; sin embargo, advirtió que los hechos “bochornosos” como el enfrentamiento entre cuadrillas podrían perjudicar el patrimonio cultural y afectar esa proyección.

En esa línea, la directora señaló que suele existir cuestionamiento ciudadano sobre el rol del Ministerio frente a estos episodios. Ante ello, remarcó que el Ministerio de Cultura no tiene competencia ni potestad para sancionar acciones como enfrentamientos o conductas inapropiadas en espacios públicos, reiterando que su función se centra en la promoción y difusión cultural.

Pide garantizar orden público
Consultada sobre quién podría sancionar los hechos ocurridos, Rosales sostuvo que desconoce si esa función corresponde a la municipalidad y señaló que esa entidad tendría que revisar su marco legal para determinar si le compete o no. No obstante, afirmó que “tiene que haber una entidad que ponga el orden” y mencionó a la Policía y al Ministerio del Interior como actores que, según su apreciación, deberían intervenir cuando se producen incidentes en la vía pública.

La funcionaria explicó también que, si bien el Ministerio no sanciona, sí cuenta con un marco de referencia cultural. Según manifestó, la danza de los Negritos fue declarada mediante una resolución viceministerial en julio de 2021, documento que —de acuerdo con su versión— recoge acuerdos vinculados a esta expresión cultural, como la vestimenta y la música. En ese mismo contexto, indicó que la danza es una manifestación tradicional y popular, asociada además a la fe católica.

Rosales añadió que, pese a incidentes aislados, considera que existe un número importante de cuadrillas que mantienen el respeto por la tradición. Según dijo, “felizmente son la mayoría” quienes cumplen con el sentido cultural de la festividad. Sin embargo, insistió en que los episodios de violencia o desorden dejan una impresión negativa que debe atenderse para no afectar el valor patrimonial de la danza.

Cierre de calles, permisos y alcohol
Sobre el cierre de calles y la congestión vehicular registrada durante enero, Rosales afirmó que se ha observado “mucho desorden” y expresó dudas respecto a si las cuadrillas están tramitando los permisos correspondientes. Según explicó, el procedimiento usual implicaría gestionar primero una autorización en la municipalidad y luego acudir a la prefectura para las garantías. En ese punto, sostuvo que la prefecta le habría indicado que no se habían tramitado dichas garantías, lo que la llevó a cuestionar públicamente “qué está pasando”.

En relación con el consumo de alcohol en la vía pública, Rosales reconoció que la festividad incluye comida, bebida y baile, pero remarcó que el Ministerio de Cultura no puede controlar el comportamiento de las personas o de grupos durante las celebraciones. Según manifestó, esa responsabilidad también recae en los portadores de la danza, indicando que cada cuadrilla tiene sus propios reglamentos y directivas, e incluso mecanismos internos de sanción cuando existe mala conducta, aunque admitió que desconoce si esos castigos se están aplicando actualmente.

Finalmente, la directora pidió a la población “tomar conciencia”, respetar la danza y recordar el sentido devocional de la festividad. En ese marco, exhortó a controlar el consumo de bebidas alcohólicas, al señalar que el alcohol puede alterar el comportamiento. También sostuvo que, si se aspira a mayores reconocimientos culturales, los hechos negativos no contribuyen a ese objetivo.

En otro pasaje, Rosales agradeció a medios que —según su percepción— evitaron amplificar el conflicto y pidió que “las cosas malas y feas” no se compartan masivamente en redes, argumentando que hoy la difusión es global y podría terminar afectando la imagen de Huánuco. No obstante, reiteró que el Ministerio, aunque no sanciona, continuará promoviendo la difusión de la danza como patrimonio cultural.