El examen de necropsia practicado al suboficial E. G. M. M. (34), fallecido la noche del 5 de enero en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional Hermilio Valdizán, determinó como causas del deceso un cuadro de shock neurogénico, hipertensión endocraneana y hemorragia intracraneal no traumática. En el informe médico, el agente causante fue consignado como patológico, según la información conocida tras la diligencia.
Fuentes vinculadas al caso indicaron que una hemorragia intracraneal de este tipo puede producirse por la rotura de un vaso sanguíneo en una zona de difícil control. Se señaló, además, que al paciente se le practicó un procedimiento quirúrgico en la región parietal derecha, con la finalidad de drenar sangre y reducir la presión dentro del cráneo, en un intento por estabilizar su condición.
El suboficial, quien prestaba servicios en una unidad antidrogas y contaba con 12 años de servicio, había sido trasladado al hospital días antes por un cuadro que, según la familia, se agravó rápidamente. Sus parientes sostienen que la atención inicial no habría respondido con la urgencia requerida para un caso neurológico y afirman que, en un primer momento, se habría atribuido el malestar a una posible insolación, versión que será materia de verificación en las investigaciones que correspondan.
Hasta el cierre de esta edición, el Hospital Regional Hermilio Valdizán no emitió un pronunciamiento oficial sobre el caso. Se espera que las instancias competentes revisen la historia clínica, los tiempos de atención y los procedimientos aplicados, a fin de establecer si se cumplieron los protocolos médicos.
Culminada la necropsia, los restos del suboficial fueron retirados de la morgue y trasladados a su vivienda para ser velados por familiares, amigos y colegas. La familia anunció que solicitará que se esclarezcan los hechos y se determinen responsabilidades conforme a ley, respetando el debido proceso y la presunción de inocencia.




