El exmandatario venezolano Nicolás Maduro compareció este lunes ante un tribunal federal de Estados Unidos en Nueva York, donde se declaró no culpable de los cargos presentados en su contra por narcoterrorismo y otros delitos graves. En la misma audiencia, su esposa Cilia Flores también se declaró inocente, afirmando en español estar “completamente” libre de responsabilidad. Ambos permanecerán detenidos en Estados Unidos y su siguiente comparecencia quedó programada para el 17 de marzo, según lo dispuesto por el juez federal Alvin Hellerstein.
La diligencia, considerada una audiencia inicial del proceso, se realizó después de que el Gobierno estadounidense confirmara de manera oficial la captura y traslado de Maduro a territorio norteamericano. Durante la sesión, el tribunal inició formalmente el procedimiento judicial: se leyeron cargos, se informó a los acusados sobre sus derechos y se establecieron las medidas de detención mientras continúa el caso.
En uno de los momentos más tensos, Maduro sostuvo ante el juez que seguía siendo el presidente de su país y se definió como un “hombre decente”, negando la acusación de narcoterrorismo. El tribunal también informó a la pareja sobre su derecho a recibir asistencia consular, lo que ambos señalaron comprender y solicitaron ejercer.
Cargos contra Maduro
Durante la audiencia, el juez detalló los cargos principales que enfrenta Maduro y que también alcanzan a Cilia Flores. Entre ellos figuran imputaciones por conspiración de narcoterrorismo durante un amplio periodo que, según la acusación, abarcaría desde 1995 hasta 2025. Asimismo, se incluyó un cargo por conspiración para la importación de cocaína, también dentro del mismo marco temporal, además de un tercer cargo relacionado con contrabando de armas.
La comparecencia, realizada bajo estrictas restricciones, no permitió la presencia de cámaras ni registros audiovisuales, por lo que se difundieron dibujos judiciales que recrearon el momento en que Maduro y Flores se presentaron ante el tribunal con uniformes carcelarios. De acuerdo con reportes periodísticos citados durante la cobertura, ambos habrían mostrado señales físicas visibles, como lesiones o dificultades al moverse, aunque ello no fue parte central del procedimiento.
En paralelo a la diligencia judicial, la defensa legal de Maduro solicitó que se evalúe la posibilidad de una libertad bajo fianza. Su abogado, Barry Pollack, señaló que el pedido será presentado cuando corresponda, mientras el juez indicó que la solicitud podrá ser considerada en la etapa pertinente del proceso. Por ahora, el tribunal confirmó que ambos permanecerán bajo custodia federal hasta la próxima sesión.
17 de marzo: la nueva fecha clave
Tras la audiencia, el tribunal estableció el 17 de marzo como la fecha de la siguiente comparecencia de Maduro y su esposa. Hasta entonces, ambos continuarán detenidos y fueron trasladados al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una instalación federal donde permanecen personas procesadas por delitos de alta gravedad.
La confirmación de esta fecha consolidó el primer paso formal del caso en Estados Unidos y dejó un punto central: la justicia federal norteamericana mantendrá el proceso activo mientras se desarrollan etapas previas como revisión de evidencia, estrategias de defensa y eventuales pedidos de medidas alternativas.
En las afueras y en el plano político regional, la captura de Maduro detonó reacciones inmediatas. En Venezuela, se registraron movilizaciones en Caracas con llamados a su liberación, mientras dentro del Parlamento se produjeron movimientos institucionales que buscan llenar el vacío de poder. La audiencia en Nueva York se desarrolló bajo un contexto de máxima atención, no solo por el peso del acusado sino por el impacto geopolítico que genera.
Venezuela reacciona
Mientras Maduro comparecía ante la corte, en Venezuela se produjo un giro político de alto impacto: la vicepresidenta Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada ante la Asamblea Nacional, luego de que el máximo tribunal del país adoptara esa decisión tras la detención del exmandatario.
A la par del reordenamiento institucional, se reportaron detenciones de periodistas durante la cobertura del acto parlamentario, según información difundida por el gremio de prensa venezolano. Este escenario refleja la tensión que atraviesa el país en medio de un episodio que ha escalado rápidamente del plano judicial al conflicto político interno.
Con la nueva fecha fijada para marzo, el caso entra ahora en una etapa decisiva: Maduro y Cilia Flores seguirán detenidos, mientras la corte estadounidense avanza con el proceso por narcoterrorismo y delitos conexos, y Venezuela se reorganiza bajo una conducción provisional que promete mantener la línea de continuidad política.




