Por : Eliseo Talancha Crespo -UNMSM
En todos los pueblos del Perú y del mundo existen danzas, fiestas y manifestaciones culturales que los identifican, como si fueran un verdadero documento de identidad colectiva. El Perú posee una gran variedad de danzas tradicionales que reflejan su diversidad histórica, étnica y geográfica. En Huánuco, aunque existen numerosas danzas populares, hay una que es representativa y sintetiza nuestro alma , nuestro sentimiento de huanuqueñidad: la Danza de los Negritos.
Por su trascendental importancia y desde diversos enfoques, la Danza de Los Negritos de Huánuco ha sido objeto de estudio de numerosos intelectuales huanuqueños y huanuqueñistas, como José Varallanos, Esteban Pavletich, Nicolás Vizcaya, Rosa Alarco , Roel Tarazona Padilla, entre otros investigadores de las ciencias sociales. A este destacado elenco de autores se suma hoy el profesor Fredy Vicente Aranda Venturo, quien nos presenta de manera integral la festividad de Los Negritos de Huánuco, abordándola en todas sus dimensiones.
“Historia y tradición de los negritos de Huánuco” es el nuevo libro de Fredy Aranda que, en su primer capítulo, aborda la presencia de los negros esclavos en el Nuevo Mundo, describiendo las empresas o factorías de exportación de esclavos, tanto en la Colonia como en el Virreinato. También se ocupa del arribo y la actividad de los negros esclavos en los obrajes, las haciendas y el servicio doméstico en Huánuco durante la Colonia. En el segundo capítulo, apoyado en un documento proporcionado por el recientemente desaparecido Vedoco, el autor sostiene que la danza nace en la hacienda Andabamba, lo cual es una hipótesis que se encuentra pendiente de ser corroborada debidamente.
El tercer capítulo se caracteriza por su extensión y profundidad, desarrollando de manera minuciosa una amplia lista de las cuadrillas y cofradías de los barrios, templos e instituciones, tanto de la ciudad de Huánuco como de provincias, e incluso de lugares como Lima y Huancayo. El registro de los portadores de la danza es tan detallado que el autor, además de ofrecer una breve reseña histórica, consigna a sus integrantes y las juntas directivas, destacando como la más antigua la cuadrilla de Negritos del barrio de Huallayco, fundada el 9 de diciembre de 1909
El registro de las agrupaciones que realiza Fredy Aranda abre la posibilidad de trabajar en la formalización de las mismas mediante una personería jurídica, buscando su reconocimiento oficial y la protección del Estado. Como se insinúa en el capítulo VII del libro, en un futuro cercano sería deseable contar con un marco normativo interno que promueva y difunda sus actividades. Ya nos podemos imaginar una central o federación de cuadrillas de Los Negritos de Huánuco con capacidad de gestión y resguardo de nuestro patrimonio cultural inmaterial.
Basado en un enfoque introspectivo , Aranda Venturo en los capítulos cuatro y cinco , no solamente describe los aspectos visibles de la danza (como los movimientos, vestimenta, música), sino también plasma lo que se siente y lo que la danza representa para la colectividad. Una cosa es escribir como simples espectadores y otra muy distinta hacerlo como portador y danzante. Ese es el valor agregado de la obra de Aranda, al ofrecernos una descripción más profunda, significativa y vivencial de la danza en cuanto a sus personajes ,el baile y la música.
La obra de Aranda Venturo constituye una radiografía completa sobre el desarrollo general de la festividad en honor al Niño Jesús. Por ello, en su capítulo octavo se registran las bordadurias que confeccionan los trajes de los Negritos de Huánuco, incluyendo los gastos que implica participar en la danza. Detrás de esta tradición existe toda una industria económica que gira en torno a la venta y el alquiler de los disfraces. Pero, para comprender plenamente la festividad, el autor también nos muestra la riqueza de la gastronomía, el espectáculo de los juegos pirotécnicos y la vibrante presencia de las bandas de músicos.
Al leer la obra de Aranda Venturo, uno siente la emoción de la danza .Creo que cuando un pueblo danza, no solo se mueve el cuerpo, sino también la memoria, la identidad, la tradición y la historia. La Danza de los Negritos es un símbolo de la huanuqueñidad , es un icono de nuestra alma mestiza . Se creó y desarrolló en esta tierra primaveral pero hoy se cultiva y celebra en casi todos los confines de la región. Posee un extraordinario valor identitario y, por ello, es sinónimo de orgullo en el marco de la Navidad más grande del mundo.
Aranda cumple con un papel social fundamental al difundir en este libro la historia y tradición de los negritos en todos sus aspectos. No podemos querer y valorar aquello que no conocemos, y estas páginas son una abierta invitación para tener una visión histórica, social, cultural, musical y simbólica de la danza. Al cumplirse los cinco años de haber sido declarado Patrimonio Cultural de la Nación es necesario reflexionar sobre el cuidado de este bien cultural inmaterial. Asimismo, es una tarea pendiente su declaración como un patrimonio cultural de la humanidad, por ser la identidad y la memoria de nuestro histórico pueblo.




