Pide que promotores de centros de esparcimientos cuenten con personal capacitado y municipalidades supervisen correcto funcionamiento
Tras el fallecimiento de un menor de edad ocurrido en una piscina pública durante este mes, el representante de la Defensoría del Pueblo en Huánuco, Marco Durand Rocca, exhortó a propietarios y promotores de estos espacios a reforzar de forma inmediata las medidas de seguridad y prevención. De acuerdo con sus declaraciones, el caso constituye un hecho “trágico” que obliga a reflexionar sobre la manera en que operan los servicios de esparcimiento, especialmente cuando son usados por familias, niños y adolescentes.
Durand Rocca sostuvo que tanto entidades públicas como privadas que ofrecen recreación o deporte deben contar con “mínimos elementos preventivos” para responder ante situaciones de emergencia. En ese sentido, señaló que los administradores tienen la responsabilidad de disponer de personal idóneo y capacitado para intervenir oportunamente cuando un usuario presente complicaciones dentro o fuera de las instalaciones. Según indicó, la población acude “con toda confianza” a estos lugares, pero muchas veces desconoce si recibirá auxilio inmediato ante un incidente inesperado.
El representante de la Defensoría afirmó que, en piscinas y espacios similares, debe ser de “obligatoria exigencia” la presencia de salvavidas o personal preparado para actuar en casos críticos. Además, refirió que quienes cumplen funciones de apoyo deben mantenerse atentos ante emergencias frecuentes como calambres, atragantamientos, descompensaciones y problemas físicos que pueden afectar a niños, jóvenes, adultos y personas mayores.
Riesgos por falta de previsión
En su pronunciamiento, Durand Rocca atribuyó el riesgo de tragedias a la falta de previsión por parte de promotores o dueños, la cual —según mencionó— puede responder a motivos económicos o a desconocimiento. Bajo ese argumento, advirtió que esas omisiones podrían derivar en resultados “fatídicos”. También sostuvo que la prevención debe instalarse antes de que ocurra una emergencia y no recién cuando el incidente ya se presenta, insistiendo en que la seguridad debe formar parte del funcionamiento cotidiano de estos locales.
Entidades fiscalizadoras
Durand Rocca enfatizó que la municipalidad provincial y las instancias competentes tienen un rol clave en la autorización y control de estos establecimientos. Según explicó, cuando se otorgan o renuevan licencias de funcionamiento, la autoridad municipal debería exigir el cumplimiento estricto de requisitos de seguridad, incluyendo —de acuerdo con sus palabras— la presencia de salvavidas y personal de auxilio. En esa línea, afirmó que la fiscalización no debería ser eventual, sino constante, y planteó la realización de visitas inopinadas para verificar si los locales realmente cumplen con lo que declaran en sus expedientes.
Asimismo, el jefe de la Defensoría en Huánuco recordó que las entidades fiscalizadoras deben ejercer sus funciones con mayor rigor en el marco de la temporada de vacaciones 2026, periodo en el que se incrementa el uso de piscinas y centros de recreación por parte de familias y escolares. Según dijo, el control preventivo ayudaría a reducir la probabilidad de emergencias y a evitar pérdidas irreparables.
Las declaraciones se producen mientras crece la preocupación ciudadana por las condiciones de seguridad en espacios de esparcimiento. En ese contexto, la Defensoría, de acuerdo con Durand Rocca, buscaría impulsar acciones de supervisión y recomendación para que los responsables de estos establecimientos adopten medidas efectivas de respuesta inmediata. Mientras tanto, queda en manos de las autoridades competentes —según lo expresado por el funcionario— actuar con energía y asegurar que los lugares de recreación operen con estándares mínimos que prioricen la vida y la integridad de los usuarios.




