El alcalde del centro poblado de Llicua, Joel Luna Carhuapoma, señaló que una de las principales trabas para la gestión del centro poblado es la falta de delimitación territorial con el centro poblado de La Esperanza. Según declaró, este problema se mantiene desde hace años y, en su versión, la Municipalidad Provincial de Huánuco no toma una decisión definitiva.
El alcalde afirmó que la Provincial “da un paso adelante y retrocede”, y que esto perjudica a Llicua debido a que la delimitación mediante hitos sería necesaria para poder gestionar obras y avanzar con el proceso de distritalización. Luna aseguró que ya solicitaron hitos desde hace aproximadamente dos años y que la ausencia de definición no permite consolidar instrumentos claves para este objetivo.
Asimismo, señaló que la última reunión técnica con la Provincial se realizó entre julio y agosto de este año y que, según dijo, se anunció que se harían consultas antes de convocar nuevamente a las autoridades; sin embargo, afirmó que hasta el momento no han sido llamados.
Luna indicó que tiene previsto reunirse con la alcaldesa de La Esperanza para coordinar, dado que —según expresó— este tema afecta directamente la planificación territorial y la gestión.
En relación al financiamiento, el alcalde sostuvo que el centro poblado no cuenta con presupuesto suficiente para cubrir todas sus necesidades, lo que —según dijo— les impide incluso ser categorizados con una ejecución formal. Joel Luna afirmó que con recursos limitados intentan llegar a 23 asentamientos humanos y 20 urbanizaciones, brindando apoyo a juntas vecinales y otras necesidades dentro de sus posibilidades.
Sobre el FONCOMUN, la autoridad indicó que el monto que reciben de la Municipalidad de Amarilis es de aproximadamente S/ 4,000, el cual —según explicó— sirve principalmente para pagar personal y alquiler, debido a que no cuentan con local propio. Además, dijo que recién este año la Municipalidad Provincial les estaría apoyando con la mitad de una UIT, aunque señaló que eso no refleja lo que “realmente” deberían recibir.
El alcalde también mencionó que Amarilis mantiene un caso judicial relacionado al FONCOMUN y que buscarán retomar conversaciones para llegar a acuerdos. Sin embargo, advirtió que, si no hay avances, podrían tomar “otras acciones”, sin detallar cuáles serían.
Finalmente, Joel Luna reiteró que uno de los objetivos principales es dejar los instrumentos listos para que Llicua continúe con el proceso de distritalización. Señaló que recientemente participaron en un taller en la Municipalidad de Amarilis, donde se evaluó el trabajo de recopilación documental sobre la población actual.
El alcalde indicó que anteriormente buscaron realizar una encuesta con apoyo de la Facultad de Economía de la universidad, pero que el proceso requería visto bueno del INEI, entidad que —según sostuvo— les indicó que no se podía debido al desarrollo del censo. De acuerdo con su versión, una vez culminado el censo, INEI podría brindar la data para que se filtre información específica de Llicua, y afirmó que en enero podrían contar con esos datos para continuar.




