JNE anula comicios internos de Acción Popular y lo saca de carrera para las Elecciones Generales 2026

Acción Popular atraviesa su crisis más grave en años: el Pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) declaró nulas las elecciones primarias del partido para definir candidaturas rumbo a las Elecciones Generales 2026, al concluir que el proceso estuvo contaminado por vicios sustanciales que quebraron la democracia interna y el debido proceso.

El golpe es total: no solo queda en suspenso la plancha presidencial, sino que también se cae la postulación al Congreso bicameral (listas de senadores y diputados), dejando a la “lampa” fuera del tablero en el momento más decisivo del calendario electoral.

El núcleo del problema fue la conformación del cuerpo electoral (los delegados que votaban en la primaria). En el análisis del caso, se advirtió una inconsistencia clave: la relación de delegados proclamados por el Comité Nacional Electoral de Acción Popular no coincidía con la lista/insumos electorales trabajados por la ONPE, lo que desencadenó dudas sobre quiénes realmente estaban habilitados para votar y bajo qué sustento.
Esta discrepancia ya venía escalando públicamente como un choque entre versiones institucionales: mientras la ONPE defendía la validez del proceso, desde el JNE se reportaban incidencias sobre la lista de delegados.

Las irregularidades se habrían identificado en diversas circunscripciones del país (entre ellas regiones y sectores de Lima), lo que llevó a una conclusión demoledora: el proceso no tenía la solidez mínima para sostener candidaturas nacionales sin poner en riesgo la legitimidad del resultado.

Sin tiempo para repetir internas
Más allá de declarar la nulidad, el JNE habría remarcado un aspecto determinante: no es viable convocar a nuevos comicios internos sin romper el cronograma electoral de las generales 2026. En la práctica, esto convierte la nulidad en una exclusión: sin elección interna válida, no hay vía para inscribir candidaturas dentro de plazo.
Este riesgo ya venía siendo advertido por especialistas y medios en los últimos días, precisamente por la combinación de denuncias internas, impugnaciones y la proximidad de hitos del calendario.

Guerra interna
La nulidad se produce sobre un terreno incendiado. La proclamación de Alfredo Barnechea como ganador de la primaria abrió una fractura con el presidente del partido, Julio Chávez, quien denunció un supuesto fraude “grosero” y anunció impugnación, alegando irregularidades en la designación y reemplazo de delegados.

En paralelo, investigaciones periodísticas y reportes apuntaron a presuntas suplantaciones, acreditaciones cuestionables y audios atribuidos a miembros del comité electoral, lo que alimentó la tesis de una elección internamente vulnerada.

“No hubo fraude”
En medio del choque, la ONPE negó irregularidades y sostuvo que el proceso se desarrolló conforme a sus competencias, rechazando la idea de fraude en la organización electoral. Esa distancia entre organismos y la disputa partidaria terminaron por convertir a Acción Popular en su peor enemigo: la crisis no solo fue política, sino procedimental.

Reacción y escalada legal
Tras el fallo, Barnechea ha señalado que buscará impugnar/apelar y ha anunciado acciones contra integrantes del JNE, calificando la medida como “ilegal e irregular”. (Este movimiento busca abrir una ruta de reversión, aunque, en la práctica, los tiempos electorales suelen ser el muro más difícil de romper cuando el calendario ya está corriendo).

Lo que queda claro
Esta decisión marca un precedente contundente: sin democracia interna verificable, no hay candidatura posible. Acción Popular, un partido histórico, queda atrapado entre su guerra interna y las exigencias formales del sistema electoral. Y en política electoral, cuando se pierde el procedimiento, se pierde todo: lista, inscripción y carrera.