Una denuncia social se hizo pública en Huánuco tras los cuestionamientos por los montos que se estarían cobrando para el uso de la piscina municipal del Parque San Pedro, en Aparicio Pomares. Vecinos y usuarios sostienen que existe un exceso en el cobro diario y que el pago afecta principalmente a niños y adolescentes que viven en los cerros aledaños, en una zona considerada vulnerable.
Según los vecinos, los niños y jóvenes desde los 12 años estarían pagando S/ 7 para acceder a la piscina. En tanto, los menores de 11 años pagarían S/ 3. Para los denunciantes, el problema no es solo el monto, sino el contexto: aseguran que muchas familias deben elegir entre gastos básicos —como la comida— y la posibilidad de que sus hijos accedan a un espacio recreativo para aliviar el calor.
En sus mensajes, parte de la población también cuestiona que se haya impulsado que el manejo del lugar pase a manos de la municipalidad, para que —según afirman— ahora se apliquen cobros que consideran abusivos.
Entre los argumentos que más indignación generan, los denunciantes señalan que en los alrededores del Parque San Pedro viven familias con recursos limitados, y que incluso algunos menores dependen de comedores populares, donde —según refieren— un plato puede costar alrededor de S/ 2.
En ese escenario, sostienen que pagar S/ 3 o S/ 7 por ingresar a la piscina puede convertirse en una carga diaria difícil de sostener. Los vecinos remarcan que la piscina municipal debería priorizar una lógica de acceso social por tratarse de un espacio público, especialmente en una temporada de altas temperaturas donde la recreación y el deporte se vuelven una necesidad cotidiana para niños y jóvenes.
La queja ciudadana no se limita a la piscina. Los mismos denunciantes afirman que, si los niños y jóvenes quieren optar por el deporte como alternativa para alejarse de la pobreza o del ocio nocivo, el costo también sería elevado en la infraestructura del parque.
Según la denuncia difundida, el uso del grass sintético costaría S/ 40 por una hora en el día y S/ 70 por una hora en la noche. Para quienes expresan esta crítica, esos montos convierten el deporte en un privilegio y no en una herramienta accesible para la formación y la prevención social.
La molestia también se dirige al plano político. Algunas personas preguntan públicamente dónde están los regidores y por qué no se estaría fiscalizando el esquema de cobros, así como el destino del dinero recaudado.
Sin embargo, no todas las opiniones van en la misma línea. Algunas personas indicaron a este diario que el monto sería justo porque cubriría gastos operativos, limpieza y mantenimiento de las áreas municipales, especialmente en temporada alta, cuando el uso se incrementa y el cuidado de instalaciones exige mayor inversión.




