Concurso del Caballo Peruano de Paso generó S/ 237 mil y atrajo a 15 mil visitantes en Tomaykichwa

La directora de Comercio Exterior y Turismo, Katerine Sánchez Alvarado, informó que el Segundo Concurso Regional del Caballo Peruano de Paso, realizado en Tomaykichwa, generó un movimiento económico de S/ 237 mil, cifra que —según señaló— duplica largamente los montos alcanzados en la edición previa, que bordeó los S/ 100 mil. De acuerdo con la funcionaria, este crecimiento se explica por una mayor afluencia de asistentes, la ampliación de ferias productivas, la oferta gastronómica local y la participación del sector privado.


Sánchez afirmó que más de 15 mil personas acudieron al evento durante los días de competencia, pese a que Tomaykichwa se ubica a unos 30 minutos de Huánuco. Según precisó, entre los asistentes hubo visitantes que se desplazaron en vehículos particulares y también quienes llegaron mediante transporte público, lo que —en palabras de la directora— evidencia el interés creciente por este tipo de actividades culturales.


El comité organizador complementó que el concurso reunió a delegaciones de Ayacucho, Junín, Oxapampa, Lima, Huaral, Villa Rica e Ica, además de criadores locales. De acuerdo con la organización, alrededor de 60 caballos participaron en las diferentes categorías, lo que consolidó el carácter regional del certamen.


Caballo peruano de paso
Los organizadores enfatizaron durante la presentación del balance que el caballo peruano de paso es reconocido como patrimonio cultural del Perú, siendo considerado —según remarcaron— “el caballo de silla más suave del mundo”. Explicaron también que la presencia de esta raza en Huánuco está asociada a la época colonial, cuando las haciendas y cañaverales empleaban estos ejemplares como principal medio de transporte.


Sin embargo, la actividad reavivó el debate sobre el origen del caballo de paso. Algunos participantes mencionaron que existe una percepción de que esta raza se asocia principalmente a la zona norte del país. Frente a ello, representantes de la asociación organizadora señalaron que Huánuco tiene una tradición histórica vinculada a esta especie, afirmando que su expansión y desplazamiento a diferentes regiones del Perú forma parte de un proceso antiguo documentado.


Los voceros también indicaron que asociaciones con más de 30 años de trayectoria expresaron sorpresa por el crecimiento y nivel organizativo mostrado en Huánuco en solo dos ediciones. Según sus declaraciones, este reconocimiento genera expectativas, pero también podría originar tensiones dentro del circuito nacional si otras regiones perciben un desplazamiento o competencia.


Transformaciones en Tomaykichwa
La directora Sánchez y los organizadores coincidieron en señalar que el éxito del concurso fue posible debido a la articulación entre el sector público y privado. Entre las entidades mencionadas se encuentran el Gobierno Regional, la Municipalidad de Huánuco, la Municipalidad de Amarilis, la Municipalidad de Tomaykichwa, el Ministerio de Cultura, la Policía Nacional y el Ejército del Perú. Según las fuentes, este apoyo permitió habilitar accesos, instalar graderías, reforzar la logística y garantizar la seguridad del público.


Los organizadores sostuvieron que el evento ha evolucionado de concurso a festival regional, integrando una feria de productores y un patio gastronómico. Asimismo, indicaron que la actividad obtuvo rebote mediático en medios especializados y prensa nacional, lo que —según afirmaron— posiciona a Huánuco como un punto emergente en el calendario cultural del país.


No obstante, Sánchez advirtió que el crecimiento del evento genera también presión turística y demandas adicionales para Tomaykichwa. Según explicó, el aumento de visitantes implica retos en infraestructura, servicios locales y gestión del espacio público, aspectos que deberán evaluarse si el concurso continúa expandiéndose.


La funcionaria añadió que este tipo de actividades culturales contribuyen a mantener un flujo económico más estable durante el año, evitando que los ingresos turísticos estén concentrados únicamente en temporadas como Semana Santa o Fiestas Patrias. En su opinión, un calendario cultural sostenido permitiría fortalecer la economía local de manera progresiva.