Washington D. C. vivió momentos de máxima tensión luego de que dos agentes de la Guardia Nacional de EE. UU. fueran baleados a pocos metros de la Casa Blanca, en uno de los ataques más alarmantes de los últimos años en la capital estadounidense. El FBI confirmó que ambos se encuentran en estado crítico, desmintiendo versiones que adelantaban su fallecimiento.
El tiroteo desató un amplio despliegue federal y local, mientras las autoridades detuvieron a un sospechoso, cuya identidad aún no se revela oficialmente.
El ataque ocurrió en plena zona federal
El tiroteo se produjo cerca de la intersección de la calle 17 y la calle I, a escasos minutos del perímetro presidencial. Testigos dijeron haber escuchado “varios disparos” mientras esperaban en un semáforo.
Los agentes heridos —miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental— fueron auxiliados de inmediato y trasladados a hospitales distintos debido a la gravedad del ataque.
FBI confirma estado crítico
El jefe del FBI, Kash Patel, comunicó que los militares siguen con vida, pero en condición crítica: “Fueron atacados en un acto espantoso de violencia. Están gravemente heridos, pero siguen luchando”.
La Fuerza de Tarea Conjunta de D.C. y la Policía Metropolitana aseguraron la zona, mientras el Pentágono envió 500 soldados adicionales para reforzar la seguridad alrededor de la capital.
Sospechoso capturado
Las autoridades confirmaron la detención de un sospechoso, quien también resultó herido y permanece en custodia. Medios como NBC News y The Washington Post informaron que se trataría de un hombre de origen afgano, aunque el FBI todavía no lo confirma oficialmente. Las motivaciones del ataque siguen bajo investigación.
Estado de los agentes
El gobernador de Virginia Occidental, Patrick Morrisey, llegó a anunciar públicamente la muerte de ambos guardias nacionales. Horas después, rectificó: “Estamos recibiendo reportes contradictorios sobre su condición”. El dato definitivo lo dio el FBI: los dos oficiales siguen hospitalizados en estado crítico.
La Casa Blanca y Trump
El expresidente Donald Trump condenó duramente el atentado:“El atacante pagará un precio muy alto. Que Dios bendiga a nuestra Guardia Nacional”.
Por su parte, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que el mandatario fue “inmediatamente notificado” y que el Ejecutivo “monitorea activamente la situación”.
Ataque reaviva tensiones
El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad en la capital estadounidense, especialmente por la cercanía a la Casa Blanca y el incremento de incidentes violentos en zonas federales.
Mientras tanto, los dos guardias nacionales continúan luchando por su vida en medio de un despliegue de seguridad sin precedentes.




