Un grupo de padres de familia de la institución educativa Advance, ubicada en Andabamba, expresó públicamente su respaldo a la docente Milena Rodríguez, quien fue acusada por una madre de familia de supuestamente agredir a un estudiante. El promotor del plantel, Francisco Trejo Rojas, señaló que la denuncia presentada por la madre fue evaluada por la UGEL y que —según afirmó— esta instancia concluyó que se trataba de “un malentendido”.
El promotor indicó que la denunciante presentó una queja formal, pero que “fue absuelta con documentos” y que ambas partes firmaron un acta de conciliación el 27 de agosto. Trejo Rojas afirmó que, de acuerdo con esa documentación, “no existió acto irregular ni perjuicio al alumno”, calificando el caso como “zanjado”, según su versión.
Asimismo, Trejo denunció que una reportera habría ingresado a la institución “sin autorización”, grabando a alumnos menores de edad y “mintiendo sobre su identidad para ingresar”, lo que, según afirmó, vulneraría la privacidad de los estudiantes. Indicó que el colegio ya está evaluando tomar medidas legales a través de su asesoría jurídica.
Denuncian hostigamiento hacia docentes
Madres de familia reunidas en el plantel manifestaron que la denunciante —identificada por ellas como Lely Quiñones— habría protagonizado diversos conflictos desde meses anteriores. Según su versión, la madre habría hostigado a docentes y provocado renuncias de profesores debido al clima tenso generado en el aula y en los pasillos de la institución.
Una madre, quien se identificó como presidenta del aula de segundo “B”, sostuvo que la denunciante “ha tenido problemas desde abril”, mencionando que algunos docentes habrían renunciado por sentirse presionados. Otra madre señaló que la denunciante “habría estado presente diariamente en la puerta del colegio”, generando malestar entre padres y personal. Estas afirmaciones corresponden exclusivamente a las declaraciones de las personas entrevistadas.
Las madres también cuestionaron la publicación de un video donde se mostraría a menores de edad. Según sus declaraciones, el material fue difundido de manera irresponsable, motivo por el cual expresaron su preocupación por la afectación a la imagen de sus hijos y del plantel. Señalaron que la exposición vulneraría derechos de privacidad y que el contenido habría sido grabado sin autorización.
Documentos que sustentan su versión
La docente Milena Rodríguez declaró que la acusación se originó por una observación hecha al alumno mientras se encontraba recostado en el área verde. Sostuvo que esta situación desencadenó el conflicto y que la madre habría cambiado de versión “en varias oportunidades”. Indicó que cuenta con capturas de chat, documentos y pruebas que —según afirma— demostrarían contradicciones en los señalamientos realizados contra ella.
Rodríguez manifestó que el proceso la afectó emocionalmente y que incluso pensó en retirarse, pero se mantuvo firme debido al respaldo de los padres. Según declaró, “la señora venía a hostigarla todos los días”, lo que afectó su desempeño y su estabilidad emocional. También señaló que la periodista que ingresó al colegio habría actuado “sin ética profesional”, según su valoración, al no identificarse y al afirmar que la docente estaba “denunciada por maltrato infantil”, algo que Rodríguez negó tajantemente.




