La obra de mejoramiento de la carretera Higueras – San José de Cozo, en la provincia de Huánuco, se encuentra paralizada de forma indefinida, generando una creciente preocupación entre trabajadores y pobladores. Según denunciaron los propios obreros, no reciben pagos desde hace dos meses, mientras la empresa ejecutora, el Consorcio Cozo José, mantiene silencio sobre los compromisos pendientes.
La obra, que debía mejorar 6 kilómetros de vía para conectar zonas rurales, presenta un avance estimado entre 35% y 40%, pero actualmente permanece cortada y sin trabajos activos. Los trabajadores acusaron al consorcio –proveniente del departamento de Áncash– de incumplir sus obligaciones contractuales y de mostrar un “desinterés absoluto” en resolver el conflicto laboral.
A pesar de la gravedad de la situación, la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones de Huánuco, responsable del proyecto, no ha emitido ningún pronunciamiento oficial, lo que fue calificado por los afectados como “silencio cómplice”.
Según indicaron fuentes laborales, la falta de pago podría deberse también a retrasos en las transferencias económicas desde el Gobierno Regional, entidad que otorgó adelantos millonarios para esta obra. Hasta el momento, el director regional, Imer Haro Venturo, no ha ofrecido declaraciones públicas, pese a los múltiples pedidos de explicación.
El proyecto cuenta con una inversión valorizada en S/ 31 349 532,45 y un plazo de ejecución contractual de 240 días calendario, el cual ya estaría en riesgo de incumplimiento. La empresa supervisora es el Consorcio Supervisor Higueras Cozo.
Las tensiones escalaron en los últimos días, luego de que imágenes difundidas en redes sociales mostraran a trabajadores enfrentando al equipo técnico del consorcio, exigiendo el pago de sus salarios. Algunos obreros anunciaron que no reanudarán las labores hasta que se les cancele lo adeudado.
Además, la obra ya ha sido afectada por las primeras lluvias de temporada, lo que pone en riesgo el tramo intervenido y retrasa aún más los trabajos de pavimentación, que aún no se han iniciado. Varios vecinos denunciaron también que el consorcio dejó materiales expuestos y sin resguardo, aumentando la vulnerabilidad de la obra frente a fenómenos climáticos.




