Durante la Semana Mundial de Concienciación sobre la Resistencia a los Antimicrobianos, la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (UNHEVAL) realizó una jornada de sensibilización en la ciudad de Huánuco. De acuerdo con declaraciones del doctor Carlos Pineda, representante de la Facultad de Medicina, la campaña tiene como objetivo advertir a la población sobre el impacto de la automedicación y el uso irresponsable de antibióticos, tanto en personas como en animales.
Según explicó Pineda, uno de los riesgos más graves de esta práctica es el fortalecimiento de bacterias resistentes, que podrían dejar de responder a los tratamientos médicos tradicionales. El vocero de la universidad afirmó que, de mantenerse esta tendencia, el escenario para el año 2050 podría ser alarmante. “Las bacterias nos están ganando”, expresó, y advirtió que la resistencia antimicrobiana ya estaría provocando muertes por infecciones que antes eran tratables.
La actividad fue realizada en la vía pública mediante una feria informativa, donde también participaron estudiantes de medicina humana y veterinaria. Además, la campaña recibió el respaldo de entidades como el Instituto Nacional de Salud (INS), el SENASA y la Dirección Regional de Medicamentos, Insumos y Drogas de Huánuco.
Durante la jornada, los organizadores señalaron que una de las principales causas del problema es la automedicación. El doctor Carlos Pineda insistió en que “la única persona autorizada para prescribir un medicamento es un médico colegiado”, e instó a la ciudadanía a no adquirir antibióticos sin prescripción médica. También recomendó que, en caso de acudir a una botica, se consulte primero con el químico farmacéutico.
Una estudiante de la UNHEVAL, presente en el evento, advirtió que en la práctica diaria muchas personas compran antibióticos sin diagnóstico, incluso para enfermedades virales como la gripe. Según indicó, este tipo de decisiones debilita el efecto de los medicamentos, haciendo que las bacterias desarrollen resistencia. “Tomamos amoxicilina por todo, pero no sirve para los virus. Así las bacterias se hacen más fuertes”, comentó.
Otro aspecto mencionado fue la automedicación en animales. El doctor Pineda manifestó que muchas personas administran fármacos humanos a sus mascotas sin orientación veterinaria, lo que también estaría contribuyendo a la creación de cepas resistentes en el entorno doméstico. “Ellos también conviven con nosotros, y no debemos medicarlos sin control”, declaró.
Según lo expresado por los participantes, la resistencia antimicrobiana no solo es una amenaza individual, sino un problema de salud pública que podría adquirir dimensiones críticas en el futuro cercano. Durante las entrevistas realizadas en el lugar, varios estudiantes advirtieron que si la ciudadanía no toma conciencia, llegará un punto en que los antibióticos actuales dejarán de ser útiles.




